• Buscar
×

Cómo afecta al cuerpo la menopausia

Cómo afecta al cuerpo la menopausia

La menopausia es un momento importante, inevitable y natural en la vida de la mujer cuando alcanza los 45- 55 años de edad. Como en todo, varía completamente de la persona, ya que algunas la atrasan y la tienen antes… Pero siempre se produce por las alteraciones en las hormonas sexuales: se acaba la regla y, por tanto, la mujer no podrá concebir más hijos. Temida por muchas, la menopausia debe entenderse como el final de una etapa, ¡no de tu vida activa! A este nuevo proceso se le llama climaterio,  ya que los ovarios comienzan a fallar en sus funciones de producción de óvulos y en la secreción de hormonas sexuales: los estrógenos, los progestágenos y los andrógenos.

Índice

¿Qué es la menopausia?

La menopausia es un momento en la vida de cualquier mujer que llega tras 12 meses consecutivos sin tener la regla. Este momento viene precedido de años de cambios causados por la disminución de las hormonas sexuales femeninas, principalmente estrógenos y progesterona, que provocan el final de las ovulaciones y, por lo tanto, de las menstruaciones, por lo que ya no se puede lograr un embarazo y termina la vida fértil. 

Este momento suele llegar a los 50 años de media, aunque se considera normal que llegue la menopausia en cualquier momento entre lso 45 y los 55 años. 

Pero este no es el único cambio ya que los estrógenos cumplen muchas funciones, por lo que su reducción causa una serie de síntomas conocidos:

- Sofocos: sensación repentina de calor que se nota sobre todo en la cara, el cuello y el tórax, causando enrojecimiento, sudores, palpitaciones... Cuando suceden por la noche y despiertan a la mujer, se habla de sudores nocturnos.

- Sequedad vaginal: las mucosas se resecan, especialmente de la vagina, causando sequedad vaginal y dolor en las relaciones sexuales.

Disminución de la libido: el deseo sexual, para muchas mujeres, cae en picado, sobre todo si también sufre dispareunia.

- Cambios emocionales: irritabilidad, cambios de humor, ansiedad, ganas de llorar...

- Problemas para dormir: los sudores, los cambios emocionales, los problemas... pueden hacer que sea complicado conciliar el sueño.

A pesar de todos estos cambios y molestias, hay que tener en cuenta que la menopausia no es una enfermedad ni supone el fin de la vida activa o de la vida sexual. Es solo una etapa más que debe aceptarse y que puede llevarse mucho mejor si nos informamos sobre ella y nos preparamos adecuadamente. 

¿Cómo afecta la menopausia al aspecto externo?

La menopausia afecta a la vida fértil  de la mujer pero también sufre transformaciones físicas y psicológicas. Si el cambio no se acepta o no se digiere bien puede afectar no sólo a la salud, sino también al ámbito personal y social de las mujeres. Por tanto, entender qué está sucediendo en nuestro cuerpo es la mejor actitud para asumir esta nueva etapa con naturalidad y sin miedos.

La piel

El primer ‘dañado’ en esta etapa suele ser la piel. El cese de las menstruaciones es a veces irregular y se intercalan baches con hemorragias. La piel y las mucosas se deshidratan y en algunos casos se pueden llegar a atrofiar. La bajada de estrógenos causa también una disminución de colágeno, que puede provocar la aparición de arrugas, sequedad, irritaciones... Pero no sólo la piel, a nivel interno la masa ósea se debilita y tenemos más posibilidades de sufrir una angina o patología cardiovascular… Por tanto, podemos estar pendientes aún más de acudir anualmente al ginecólogo y que nos recomiende algún otro especialista o tratamiento que podamos llevar a cabo.

Los dientes y las encías

El tejido conectivo de los dientes y las encías también se debillita, lo que puede causar la caída de los dientes y problemas de encías como la gingivitis. Hay que extremar la higiene bucal y acudir con regularidad al odontólogo. 

Cuesta más perder peso

Lo más común es escuchar que durante la menopausia engordamos muchísimo. Pero nada más lejos de la realidad: lo que en realidad ocurre es que cuesta más perder peso. El metabolismo va más lento y le cuesta eliminar más las grasas. Normalmente una mujer suele ganar de 1 a 3 kilos durante la transición a la menopausia, por lo general en la zona de abdomen inferior, que es donde naturalmente se acumulan los excesos de grasa.

El culpable de este cambio parece que es  la disminución de los estrógenos, ya que a las células de la grasa en las áreas de la cadera, los muslos y las nalgas les faltan receptores para dicha hormona y se produce una desaceleración del metabolismo, acompañado de una disminución de la masa corporal magra y una mayor acumulación de la grasa corporal. Eso, claro, sumado al hecho de que con la edad nos volvemos menos ágiles y más sedentarios. La falta de movimiento traerá consecuencias como la falta de masa muscular y una mayor debilidad generalizada, por lo que si quieres combatir la menopausia lo mejor es que continúes siendo activa.

Aun así es normal que cueste adaptarse a esta nueva forma de vida por lo que no debemos asustarnos… Con esos kilos de más sigues siendo tú, en otra etapa de tu historia, igual de valiosa e importante que las anteriores.

La forma del cuerpo

La menopausia moldea además la composición corporal y la distribución de la grasa. Es habitual que se produzca, como hemos dicho, un aumento de la grasa en la zona del abdomen. Muchas mujeres de mediana edad pasan de tener un cuerpo en forma de pera –con más peso por debajo de la cintura, es decir, caderas más anchas que hombros – a otro en forma de manzana –más peso por encima de la cintura, hombros más anchos que caderas –. Si un día te miras al espejo y no te reconoces, ¡no te preocupes! Nunca nadie ha entrado exactamente en un canon de belleza, por lo que ahora en la menopausia, tampoco debería ser una angustia. Quiere tu propia forma de entender –y tener – la belleza.


De todas formas, siempre puedes hacer frente a las circunstancias. Por ejemplo, puedes realizar más actividad física, cuidar la alimentación (y reducir al máximo el consumo de alimentos procesados o con exceso de azúcar) o realizar actividades que refuercen tu autoestima como socializar, conocer gente nueva, estar más en contacto con la naturaleza y descubrir nuevos hobbies. La pasión no entiende de edades.

Otros consejos para cuidarse en la menopausia

- Cuida tu dieta, evitando los alimentos grasos, los ultraprocesados y los azúcares. Reduce las calorías, con 50 años necesitas entre 300 y 500 calorías menos que con 30.

- Evita el tabaco y el alcohol, perjudiciales para tu salud y que incrementan los síntomas y los problemas de salud asociados a la menopausia.

- Realiza ejercicio físico con regularidad, unos 150 minutos a la semana combinando ejercicios aeróbicos con otros de fuerza/entreanmiento para fortalecer la masa muscular.

- Hidrátate adecuadamente, bebiendo unos 2 litros de agua al día y usando cremas hidratantes para la piel.

- Procura dormir unas 7 horas diarias. Si te cuesta, respeta unos horarios de sueño, acuéstate a oscuras y en silencio, evita los aparatos electrónicos en la habitación, toma infusiones de valeriana o consulta a tu profesional de medicina la posibilidad de tomar melatonina.

- Practica meditación para evitar el estrés y mantener tu mente relajada.

- Si es necesario, toma suplementos vitamínicos de calcio, vitamina D, vitamina E...

- Existen muchas hierbas y sustancias que pueden aliviar los síntomas y molestias de la menopausia, recurre a ellos. Isoflavonas de soja, lúpulo, black cohosh, trébol rojo, etc.

- Si los síntomas son intensos, puedes preguntar a tu profesional de ginecología sobre la terapia hormonal sustitutiva.

Y, sobre todo, acepta esta nueva etapa y no la veas como algo negativo, sino solo como una etapa más en tu vida en un momento en el que te conoces mejor que nunca y puedes disfrutar de la vida más que nunca. 

Fuente:

Instituto de la Menopausia

Redacción: Irene García

¿Te ha gustado? 0

También te puede interesar