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Qué hacer si alguien te insulta

Qué hacer si alguien te insulta

La agresividad está a la orden del día. Si tardas más de un segundo en arrancar cuando se pone el semáforo en verde, te pita y te insulta el de detrás. Si le dices a alguien que no deje que su perro se cague en medio de la calle o que lo recoja, te llevas un insulto de regalo. Y es que la gente tiene muy poco aguante y parece que tienen la boca llena de insultos que están deseando salir. ¿Qué hacer en estas situaciones?

Índice

Si te insulta, ignóralo

Lo mejor, cuando te insulta un desconocido en alguna circunstancia parecida a las anteriores, es pasar de él, ignorarle y seguir tu camino. Responderle probablemente solo consiga que se inicia una discusión o pelea que no sabes cómo va a acabar ya que una persona con esa facilidad para agredir e insultar, probablemente sea propensa a las peleas. Así que lo mejor que puedes hacer es mirarle por encima del hombro con dignidad y dejarlo ahí plantado.

Y, aunque no debes rebajarte a su nivel ni acordarte de su madre, sí puedes darle alguna respuesta ácida y cortante que le deje bien claro que no vas a tolerar más insultos ni tonterías.

Si los insultos continúan o si te ves en peligro, puedes pedir ayuda a alguna persona que pase por la calle o, mejor aún, decirle que vas a llamar a la policía para denunciarle por agresiones. Seguro que se le pasan las ganas de seguir con la “bronca”.

¿Y si es alguien conocido?

La situación cambia ligeramente si los insultos te los profiere una persona conocida ya sea en el trabajo, en clase o en casa. En este caso lo primero que debes hacer es analizar la situación: quién te insulta (jefe, compañero, amigo, pareja) y por qué ya que varía enormemente la manera de actuar según sea un caso u otro. Por ejemplo, nunca debes consentir los insultos de tu jefe. Es tu superior, sí, pero solo en la escala laboral, eso no significa que esté por encima de ti ni que tenga derecho a tratarte de esa forma. Déjale claro que no debe hablarte así y, si sus insultos continúan, ponlo en manos de sus superiores y de recursos humanos ya que esa situación nunca se debe consentir.

Si te insulta un compañero con el que te lleves bien y es algo puntual, puede deberse a alguna situación estresante o problema que estéis viviendo en el trabajo. Si así fuera, habla con él cuando esté más calmado y dile que esa no es forma de actuar en el trabajo, que los problemas se hablan de otra manera y nunca con insultos de por medio. Otro caso es que los insultos sean constantes y provengan de un compañero que te está haciendo mobbing. En ese caso debes denunciar cuanto antes a recursos humanos para que arreglen la situación y, si no se resuelve internamente, denunciar judicialmente.

Si los insultos son con tu pareja y es la forma habitual en la que os habláis, debes valorar si vuestra relación va bien o es momento de dejarlo ya que los gritos y los insultos no implican una relación sana y feliz. Quizá ha llegado el momento de dejarlo. Pero si los insultos son solo de él hacia ti, corta lo antes posible y aléjate de él ya que esa es una forma clara de violencia de género que puede acabar en palizas o algo peor. Nunca consientas insultos de la persona que supuestamente más te quiere, eso no es amor.

Por otra parte, debes tener en cuenta que las personas que insultan a las demás de manera habitual suelen ser inseguras. Son personas marcadas por el miedo, el narcisismo y la necesidad de controlar a los demás y estar por encima de ellos. Molestar a otro les hace sentir poderosos, por lo que debes tener siempre claro que el problema lo tienen ellos, no tú. No permitas que sus insultos minen tu autoestima y te hagan sentir mal contigo misma. Desarrolla tu capacidad de recuperación para que te resulta más fácil recuperarte de las provocaciones e insultos de los demás y no te afecten.

También es recomendable comprender por qué te insultan ya que puede ser un arrebato de ira sin motivo, o estar causado por algo que has hecho mal. En ese caso, debes reconocer tu error y pedir perdón, seguro que así cesan los insultos. La mayoría de personas, al ver que el otro lamenta profundamente el daño cometido, se tranquiliza.

Otra buena manera de reaccionar ante los insultos es el humor, que puede disipar una tensión tensa y resolverla sin que vaya a más. Por ello, según como sea la situación, puedes probar a hacer una broma cuando alguien te moleste o te insulte.

Por último, ten en cuenta que muchas veces usamos los insultos como lenguaje coloquial y no siempre buscan hacer daño al otro, sino que son una forma de halago, aunque no lo parezca de primeras. Por ejemplo, “¡Qué guapo, estás cabrón!”. Así que siempre hay que tener en cuenta el tono con el que se dice, quién lo dice y si busca alabar o menospreciar.

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