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Tratamiento para la astenia otoñal

Tratamiento para la astenia otoñal

La astenia es un conjunto de síntomas (apatía, cansancio, inapetencia, malestar general) que aparece en determinadas épocas del año, como el otoño, a causa de los cambios de luz diurna que producen una serie de alteraciones en nuestros biorritmos. Si te sientes así, te contamos cómo ponerle freno a este problema.

Índice

Síntomas de la astenia

La astenia es una enfermedad de medicina que suele aparecer en primavera y otoño ya que es cuando se producen los cambios de luz más acentuados, especialmente al cambiar la hora. Sin embargo, en otoño suele ser más acusado este problema ya que, a estos cambios, se unen la vuelta a la rutina y el final de las vacaciones, lo que puede suponer para muchas personas una losa difícil de llevar.

Los principales síntomas de la astenia son:

- Fatiga física y mental continua

- Aumento del apetito o lo contrario, falta total de ganas de comer

- Debilidad muscular

- Problemas para concentrarse y prestar atención

- Pérdida de memoria y lentitud en el pensamiento

- Abulia y pérdida de interés por todo

- Soledad

- Depresión

- Irritabilidad

- Dolor de cabeza

- Somnolencia o insomnio

- Problemas digestivos

¿Por qué aparece la astenia otoñal?

La causa principal de este trastorno de salud se encuentra en las hormonas que regulan el funcionamiento del cuerpo, como la melatonina, que, ante los cambios de temperatura y horarios que se producen en otoño, sufren desajustes que nos provocan cansancio, falta de concentración, debilidad muscular e incluso tristeza.

¿Qué hacer para frenar al astenia otoñal?

Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen, nos da las claves para evitar el estrés y la ansiedad causados por este trastorno:

1- Planifica tus tareas diarias. Elabora el día anterior una lista con todo lo que debes hacer y ayúdate de una agenda.

2- Prioriza las tareas. No es posible volver de vacaciones y hacer todo lo que dejaste pendiente en un solo día. Empieza por lo más urgente o importante.

3- Sé realista. Fíjate objetivos posibles de cumplir y no te exijas más de lo que eres capaz de hacer.

4- Reserva tiempo para tu ocio. Es imprescindible desconectar y descansar del trabajo y las rutinas. Es necesario para lograr un rendimiento óptimo en tus tareas. Reserva todos los días al menos una hora para ti misma y para hacer algo que te guste, relaje o divierta.

5- Delega algunas tareas, no hace falta que seas superwoman.

6- Ten en cuenta posibles imprevistos, interrupciones o cambios de planes que puedan surgir. Acéptalos y reorganízate.

7- Intenta evitar las distracciones mientras estés trabajando. Procura que tu mesa esté ordenada y el ambiente de trabajo tenga buena luz y pocos ruidos. No te distraigas con las redes sociales o el móvil y céntrate para ser productiva.

8- Controla el hambre emocional. Tal y como explica Pilar Conde, “el hambre emocional es un acto fisiológico que une a las causas físicas de por qué comemos – la necesidad de alimentarnos – otras como la ansiedad, el aburrimiento, el estrés o el enfado. Esta necesidad psicológica de alimentarnos tiene una raíz asociativa: relacionamos el premio en general y los momentos placenteros en particular con comer cosas ricas”.

Esto hace que busquemos alimentos calóricos, ricos en azúcar y grasas saturadas que nos satisfacen emocionalmente (antojos). Por medio de estos alimentos pretendemos aliviar el malestar emocional, pero solo lo conseguimos mientras comemos, una vez acabamos la sensación es peor ya que nos sentimos culpables.

Para evitar este problema, hay que seguir una dieta sana y equilibrada y recurrir a antojos sanos como fruta, frutos secos, lácteos desnatados, etc.

Las frutas y las verduras, además, nos ayudarán a mantener fuerte nuestro sistema inmunitario y las proteínas ayudarán al buen funcionamiento del sistema nervioso.

No te olvides de incluir en tu nutrición los productos de temporada como setas, berenjenas, calabazas, mandarinas o uvas, ya que nos ayudarán a sentirnos mejor.

9- Mantener nuestro cuerpo hidratado es fundamental para hacer frente a la astenia, así que debes beber al menos 2 litros de agua al día y evitar el alcohol.

10- Haz deporte. Aunque te sientas muy cansada y sin ganas de hacer nada, realmente esta sensación es mental pero tu cuerpo es capaz de salir a correr o hacer bici. Realiza algún ejercicio físico de manera habitual y verás cómo después te sientes mucho mejor, más animada y activa.

11- Busca el sol. La luz solar nos ayuda a segregar serotonina, una de las hormonas de la felicidad, lo que nos ayuda a sentir mejor.

12- Duerme y descansa las horas suficientes para recuperar energías y sentirte menos cansado, apático y triste.

13- Acude a un profesional. Si la astenia no se pasa en unas semanas y se convierte en depresión, ve a un psicólogo que pueda ayudarte a superar este problema.

No obstante, lo normal es que estos síntomas se pasen solos en unas semanas, en cuanto nuestro organismo se ajusta a la nueva rutina.

Fuente:

Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen

Redacción: Irene García

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