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¿Cómo se puede solucionar el problema de la obesidad?

¿Cómo se puede solucionar el problema de la obesidad?

La obesidad es un serio problema de salud que ha aumentado considerablemente en los últimos años a nivel mundial, siendo considerada como la “epidemia del siglo XXI”. Y este problema afecta no solo a los adultos, sino también a los niños. ¿Cómo prevenir y evitar la obesidad?

Índice

Datos de la prevalencia de la obesidad

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la prevalencia de la obesidad en los hombres y las mujeres es cada vez más elevada. En 2016, más de 1.900 millones de adultos de más de 18 años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos. Eso supone un 39% de personas con sobrepeso y un 13% obesas.

En España, por ejemplo, la prevalencia del sobrepeso, con datos de 2017, es del 61,6% en sobrepeso y del 23,8% en obesidad, lo que implica unos datos superiores a la media mundial. Y este problema no se está controlando, sino que no deja de aumentar en los últimos años. Por eso, un reciente estudio del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona afirma que en el 2030 podría haber en España un 80% de hombres y un 55% de mujeres obesos si no hacemos nada para solucionar este problema.

El ritmo de crecimiento de esta enfermedad, responsable de más de 100.000 muertes al año, es ya muy parecido al de Estados Unidos, el más obeso del mundo. Así que ha llegado el momento de hacer algo.

¿Por qué ha aumentado tanto la obesidad en los últimos años?

Las causas de la obesidad son muy complejas, aunque se basan en dos conceptos principales: una ingesta calórica superior al gasto energético y un estilo de vida sedentario.

Según datos de la Encuesta Nacional de Salud el número de calorías desde los años 70 hasta ahora ha ido aumentando, así como también el número de vehículos por cada 10.000 habitantes y los minutos viendo la televisión. Esto implica que cada vez comemos más y peor, pero nos movemos menos. Resultado: sobrepeso y obesidad.

Y si analizamos más atentamente nuestras dietas, nos encontramos con un mayor consumo de refrescos azucarados, comida rápida y dietas pobres en fibra. Ha disminuido el consumo de frutas, verduras, cereales, pescados… y hemos dejado atrás la tan saludable dieta mediterránea.

Los picoteos entre horas también son una causa del aumento del sobrepeso y la obesidad. Así, las personas que normalmente picotean tienen un 63% más de riesgo de desarrollar obesidad.

Problemas derivados de la obesidad

La obesidad está relacionada con muchos problemas de salud graves y con una mayor mortalidad, disminuyendo la esperanza de vida de las personas que la padecen. Esto se debe a que es un factor de riesgo para numerosas enfermedades crónicas en medicina como hipertensión arterial, colesterol LDL alto, aumento de triglicéridos, diabetes, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares, ciertos tipos de cáncer…

La obesidad también afecta al estado emocional de la persona, pudiendo causar depresión, baja autoestima, estigma social, aislamiento, etc.

Y, por supuesto, no podemos olvidarnos de que es un problema de salud que implica unos elevados costes económicos, por lo que los gobiernos deberían de hacer más caso a esta epidemia y adoptar más medidas para controlarla y reducirla.

¿Cómo se puede prevenir la obesidad?

La prevención de la obesidad se basa en dos pilares: dieta equilibrada y actividad física regular para lograr que la ingesta calórica no sea muy superior al gasto energético. Es decir, hay que conseguir un equilibrio entre lo que comemos y lo que gastamos. Pero no solo es importante no comer mucho, sino también comer sano.

Por lo tanto, hay que seguir una serie de consejos básicos de nutrición desde que somos pequeños para evitar el sobrepeso y la obesidad y mantener siempre un peso sano:

- reducir el tamaño de las porciones

- reducir la ingesta total de grasas y sustituir las saturadas por las insaturadas

- consumir alimentos con baja densidad energética (frutas, verduras, legumbres)

- aumentar la ingesta de fibra y de cereales integrales

- reducir la ingesta de bollería industrial y azúcares

- consumir carnes magras y lácteos desnatados

- reducir al mínimo el consumo de fritos y alimentos ultraprocesados

- beber al menos 2 litros de agua y evitar los refrescos azucarados

En cuanto a la actividad física, hay que evitar el sedentarismo, el coche para ir a todas partes y pasarse horas delante de la televisión u otras pantallas. Subir las escaleras en lugar de coger el ascensor, ir andando siempre que se pueda y hacer ejercicio físico durante 45 minutos al menos 3 veces por semana nos ayudará a mantenernos sanos y evitar la obesidad.

Pero el foco no está solo en la responsabilidad individual, la obesidad es un problema tan serio que es necesario que los gobiernos se involucren con campañas educativas en los colegios, promoviendo y facilitando la actividad física con centros deportivos municipales, prohibiendo la comida basura en las escuelas, aumentando los impuestos de los alimentos menos saludables, etc. Todos tenemos que concienciarnos y adoptar medidas para acabar con este problema.

¿Qué tratamientos existen para acabar con la obesidad?

El objetivo del tratamiento contra la obesidad es alcanzar y mantener un peso saludable para reducir el exceso de grasa. Para ello, lo primero es hacer una serie de cambios en los hábitos alimenticios y la actividad. La pérdida de peso y la dieta deben ser indicadas por un nutricionista o endocrino, ya que no se puede perder demasiado peso en poco tiempo ni seguir dietas restrictivas que puedan ser también perjudiciales para la salud. Lo ideal es perder de primeras entre 5 y 9 kilos, para ir haciéndolo poco a poco.

Existen además otras opciones de medicamentos, cirugía, etc. pero debe ser el profesional de la salud el que decida el mejor tratamiento para cada persona según su índice de masa corporal y los kilos que deba perder, así como los problemas de salud que pueda haber desarrollado ya.


1- Cambios en la dieta:

- reducir las calorías. El médico decidirá cuántas calorías tienes que ingerir por día para bajar de peso, pero la cantidad normal es de 1.200 a 1.500 calorías para las mujeres y entre 1.500 y 1.800 para los hombres.

- elegir opciones más saludables con una dieta basada en frutas, verduras, cereales integrales, carnes magras, pescado….

- optar por grasas saludables y evitar las saturadas.

- restringir ciertos alimentos como los azúcares, los ultraprocesados, la comida rápida.

- hacer tentempiés saludables.

2- Ejercicio y actividad física: aumentar la actividad física diaria y hacer deporte con regularidad. Las personas con obesidad necesitan realizar al menos 150 minutos a la semana de actividad física de intensidad moderada. Para lograr una pérdida de peso más significativa, es posible que tengas que hacer 300 minutos o más de ejercicio por semana. Una buena meta recomendada es tratar de alcanzar los 10.000 pasos todos los días.

3- Modificar nuestro comportamiento y actitud respecto a la comida. Hay que evaluar cuándo y por qué comemos y si la comida es una manera de sentirnos mejor. El asesoramiento psicológico puede ayudarnos para abordar los problemas emocionales y de comportamiento relacionados con la alimentación.

4- Medicamentos con receta para adelgazar: en algunas situaciones, los medicamentos con receta para adelgazar pueden ayudar, pero nunca deben usarse por cuenta propia ni aislados, hay que combinarlos con dieta y ejercicio.

Estos fármacos ayudan a detener el hambre y la falta de señales de saciedad que aparecen al tratar de bajar de peso. Suelen indicarse a personas con un IMC mayor de 30 o mayor de 27 y ciertas complicaciones.

5- Procedimientos endoscópicos para la pérdida de peso: existen varios procedimientos. Uno de ellos consiste en colocar puntos de sutura en el estómago para reducir su tamaño y la cantidad de alimentos que se pueden ingerir. El otro consiste en insertar un pequeño globo en el estómago que se llena de agua para reducir la cantidad de espacio y así te llenas más rápido y comes menos.

6- Cirugía para bajar de peso: la cirugía bariátrica puede ser una opción para algunas personas que tienen un IMC de 40 o más o no consiguen adelgazar de otra forma. La cirugía para bajar de peso ayuda a algunas personas a perder hasta un 35% o más de su sobrepeso, pero implica riesgos. Entre las opciones disponibles encontramos la cirugía de bypass gástrico, la colocación de una banda gástrica ajustable o una derivación biliopancreática con cruce duodenal.

Fuente:

Instituto Tomás Pascual Sanz: https://www.institutotomaspascualsanz.com/el-mapa-de-la-obesidad-problemas-y-soluciones/

OMS: https://www.who.int/dietphysicalactivity/childhood_what_can_be_done/es/

Clínica Mayo: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/obesity/diagnosis-treatment/drc-20375749

Prevalencia de sobrepeso y obesidad en España en el informe “The heavy burden of obesity” (OCDE 2019) y en otras fuentes de datos, AESAN, http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/observatorio/Resumen_resultados_informe_OCD-NAOS.pdf

Redacción: Irene García

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