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Técnicas para olvidar

Técnicas para olvidar

A lo largo de toda nuestra vida tendremos recuerdos tanto buenos como malos y dolorosos y, como es lógico, a la mayoría de nosotros nos gustaría olvidar o borrar de nuestra mente las situaciones más tristes, amargas e incluso algunas de las que nos avergonzamos.

Índice

¿Por qué queremos olvidar?

Sin duda, todos nosotros tenemos algo que queremos hacer desaparecer como por arte de magia y, aunque no sea tan sencillo como eso, sí que debemos saber que hay ciertas técnicas que pueden servirnos para olvidar algunas situaciones o circunstancias. La palabra en sí implica, como todos sabemos, el dejar de conservar en nuestra memoria una determinada cuestión, situación o persona, o dejar de experimentar afecto o interés por un individuo o por algo.

Mientras que existen muchas personas a las que, por un motivo u otro, les cuesta recuperar en algún momento algunos recuerdos de su vida (tanto buenos como malos), también hay otras con una predisposición natural a recordar todo siempre y a jamás olvidarse de nada ni de nadie. Cuando se trata de recuerdos buenos es, sin duda, algo maravilloso, pero cuando no es así y los recuerdos hacen daño puede resultar bastante doloroso. Olvidar es una palabra que se encuentra en estrecha vinculación con el concepto de olvido, que implica una acción involuntaria por la cual se deja de conservar una determinada información que se almacenaba en la memoria, aunque este pueda tener diferentes causas.

Consejos para olvidar

Lo primero que debemos hacer para olvidar es localizar ese recuerdo y analizarlo, es decir, pensar en todos sus detalles. ¿Qué fue lo que sucedió? ¿Dónde sucedió? ¿Cuándo y por qué? ¿Cómo nos sentíamos? Y, una vez hayamos identificado todo esto, lo ideal es pensar en lo que más nos molesta del recuerdo porque ir a la raíz de lo que más nos duele o nos atormenta es realmente lo que nos va a hacer olvidar ese mal recuerdo o dolorosa situación.

Tras ello, lo que a muchas personas también les funciona es hacer un ritual de liberación, es decir, realizar un ejercicio mental para que nos ayude a olvidar ese recuerdo. En nuestra mente, lo primero que debemos hacer es convertir nuestro recuerdo en una foto mental y visualizar que la colocamos en el fuego y, por supuesto, eliminar los objetos que desencadenen en ese recuerdo, es decir, ponerlos fuera de nuestra vista.

Es importante adoptar una perspectiva más realista, ya que tendemos a recordar solo lo bueno. Además, lo que no se puede cambiar no se puede cambiar, por lo que es mejor aceptarlo y no perder más energía en ello. 

Y si, por ejemplo, ninguna de estas cosas que hemos mencionado nos sirve de mucho, debemos pensar en detalles desagradables mientras hacemos cosas agradables porque una muy buena forma de superar los malos sentimientos asociados a un recuerdo es enseñándonos a nosotros mismos a asociar el recuerdo desagradable con cosas buenas. Es decir, eliminar el dolor de esos recuerdos asociándolos siempre con cosas positivas. También es muy recomendable hacer recuerdos nuevos. Una muy buena manera de deshacernos de recuerdos antiguos es formando algunos nuevos, aunque no estén directamente relacionados con el recuerdo que queremos olvidar, como leer un libro nuevo o ver alguna película que nos hayan recomendado.

No te aferres al pasado, es insano pretender que las cosas siempre sigan igual. Debemos ser capaces de aceptar los cambios y pasar página. Por otra parte, eso no significa que haya que reprimir nuestra emociones. Es mejor expresar lo que sentimos para que podamos dejarlo atrás. 

También podemos optar por buscar ciertas maneras de mejorar nuestros malos recuerdos, es decir, sustituir uno de los que queremos olvidar formando otros que sean similares. De hecho, lo más seguro es que cuando pase un tiempo nuestra mente comience a confundirlos y el original haya perdido toda su fuerza. Para ello, retoma antiguas aficiones, conoce gente nueva, sal a hacer cosas que siempre has querido hacer... así crearás nuevos recuerdos en tu memoria con nuevas personas. 

Es importante dejar de ver a esa persona que queremos olvidar, cortar todo contacto e intimidad con ella y alejar de nuestra vista cualquier recuerdo. 

Finalmente, también existe la posibilidad de tratar con un psicólogo o terapeuta. Si no conseguimos olvidar o superar todos nuestros pensamientos y sentimientos negativos puede ser muy buena idea buscar esta ayuda profesional de psicología para lidiar con las emociones ligadas a un recuerdo y seguir con nuestra vida.

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