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Cómo conseguir que la nata quede dura

Cómo conseguir que la nata quede dura

¿Cada vez que haces nata montada tiende a derrumbarse y a separarse, dejándolo todo encharcado? Si quieres estabilizar la nata montada y que quede dura y con un aspecto perfecto, no dudes en seguir estos trucos.

Si quieres que tu próxima tarta, tus natas con fresa o tu Roscón de Reyes relleno de nata queden perfectos, echa un ojo a estos consejos para estabilizar la nata y que quede más dura:

  1. Sobres estabilizadores

Se encuentran en algunos supermercados, pero no siempre es sencillo dar con ellos a no ser que la zona de repostería sea muy completa. Son unos polvos de aspecto parecido a la levadura química que hay que añadir a la mezcla antes de montar la nata, a una proporción de un sobre por cada 250 mililitros. Pero, como decíamos, cuesta bastante encontrarlo.

  1. Harina de maíz o Maicena

El almidón de la maicena ayuda a estabilizar la nata. Añade una cucharada de harina de maíz por cada medio litro de nata disuelta previamente en una cucharada sopera de leche. Bate bien la nata y, cuando empiece a formar picos, añade esta mezcla y sigue batiendo hasta que la nata quede totalmente montada.

Ten en cuenta que cambia ligeramente el sabor de la nata, por lo que solo debes usar este truco si vas a añadir alguna esencia como limón.

  1. Compra nata grasa

La nata que compres para montar tiene que tener un porcentaje de grasa superior o igual al 35,1%. Si es menor, es posible que la nata no quede tan firme.

  1. Nata bien fría

Antes de montarla, la nata debe estar bien fría, entre 5 y 10º. Para ello, guarda el bol o vaso de la batidora en el congelador, así como el accesorio batidor o las varillas que vayas a utilizar. Otra opción si se te ha olvidado hacer esto previamente es colocar el bol donde vayas a montar dentro de otro con hielo.

  1. Azúcar glas

El azúcar glas industrial lleva una pequeña proporción de almidón para evitar su apelmazamiento. Eso ayuda a estabilizar la nata, así que usa este tipo de azúcar en lugar del normal para endulzar la mezcla.

  1. Gelatina en polvo

Compra gelatina en polvo neutra y usa una cucharadita por cada 250 ml de nata. Echa en un bol una cucharada de agua fría y espolvorea la gelatina. Deja reposar unos minutos para que se hidrate y se disuelva. Caliéntala en el microondas a potencia máxima unos 10 segundos y deja enfriar gasta que alcance los 36º.

Bate la nata y, cuando empiece a formar picos, va añadiendo la gelatina y sigue batiendo hasta que quede bien montada.

  1. Queso mascarpone

El queso mascarpone también ayuda a que la nata quede más firme y dura. Para lograrlo, añade 125 gramos de queso por cada medio litro de nata. Quedará una textura muy sabrosa y cremosa, aunque con mucha mayor cantidad de grasa y calorías. Pero un día es un día.

  1. Leche en polvo

La leche en polvo desnatada también es un buen recurso para conseguir que nuestra nata montada quede perfecta. Añade dos cucharaditas de leche en polvo desnatada por cada medio litro de nata. Como en las veces anteriores, bate hasta que empiece a hacer picos y, ene se momento, añade la leche en polvo y continúa batiendo hasta que quede totalmente montada.

  1. Nubes de golosinas

Las clásicas nubes rosas de chucherías pueden ayudarnos a montar la nata si las calentamos durante cinco segundos en el microondas y las añadimos a la nata cuando empiece a formar picos. Eso sí, deberás añadir menos cantidad de azúcar ya que las nubes ya están proporcionando dulzor a la nata y no conviene pasarse o resultará demasiado empalagosa.

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