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Los escáneres cerebrales revelan cómo los hombres y las mujeres responden de manera diferente a las relaciones

Los escáneres cerebrales revelan cómo los hombres y las mujeres responden de manera diferente a las relaciones

Todos tratamos las interacciones sociales de manera diferente, puesto que cada persona es única y distinta a las demás. Sin embargo, un nuevo estudio revela que el sexo influye de manera determinante en cómo se reacciona ante las diferentes relaciones sociales.

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Los hallazgos fueron publicados en la revista Science Advances y muestran que "todas las partes estudiadas del cerebro social humano" muestran "cierto grado de divergencia entre la anatomía del cerebro masculino y femenino", explica el coautor Danilo Bzdok, neurocientífico de la Universidad McGill.

Estos investigadores comprobaron que no hubo comportamiento social o dimensión social que examinaran que no mostrara algún grado de diferencia entre hombres y mujeres.

Para descubrir esto, Bzdok y sus colegas utilizaron datos recopilados por la base de datos del Biobanco del Reino Unido y estudiaron los cerebros de 10.129 participantes, tanto hombres como mujeres. Los investigadores explicaron cómo los participantes diferían en varios factores, tanto a nivel sociodemográfico como en estilo de vida. Esto incluía variables como si tenían hermanos, qué tan social era su trabajo, qué tan solos se sentían y con cuántas personas vivían.

Luego, los científicos se sumergieron en los datos de IRM (Imagen por Resonancia Magnética) que detallaban los cerebros de los participantes. El equipo examinó específicamente el volumen de 36 áreas diferentes del cerebro estrechamente relacionadas con el comportamiento social, a lo que se refieren como el "atlas del cerebro social". Este "atlas" es un grupo de regiones cerebrales que se sabe que muestran cambios constantes en la actividad neuronal durante los experimentos de tareas sociales.

Finalmente, los científicos descubrieron que la calidad, la frecuencia y el tipo de interacciones sociales afectan el "atlas del cerebro social" de manera diferente dependiendo del sexo de una persona. Estos hallazgos establecen un vínculo con lo rico que es la vida social y la variación en el volumen cerebral.

El estudio más grande sobre las diferencias sexuales en el cerebro humano

Esta nueva investigación se basa en un concepto llamado "hipótesis del cerebro social", que propone que la razón por la cual los primates han desarrollado cerebros tan grandes con el tiempo se debe a que sus entornos sociales crecen en complejidad. Los resultados de este nuevo estudio sugieren que esta relación parece cambiar según el sexo.

Este trabajo, el estudio más grande sobre las diferencias de sexo en el cerebro humano hasta la fecha, investiga en qué medida los cerebros masculinos y femeninos difieren, en lugar de si son simplemente diferentes.

"Creo que la investigación de género y sexo quizás ha estado haciendo la pregunta equivocada", dice Bdzok. "Mucha investigación previa intentó imponer conclusiones binarias, en blanco o negro, sí o no".

Los estudios más antiguos que intentaron llegar al fondo de esta pregunta también se basaron en tamaños de muestra pequeños, a menudo solo unas pocas docenas de participantes, que palidecen en comparación con el tamaño de muestra de este estudio de 10.000.

Grandes cantidades de datos, como los que se han usado aquí, permiten un análisis más detallado. Con estos factores, "siempre se hace más evidente que realmente hay un espectro entre hombres y mujeres", explica Bzdok.

Diferencias cerebrales entre hombres y mujeres

Este estudio reveló que algunas de las áreas críticas del cerebro social estudiadas regularmente por neurocientíficos (como la amígdala y el núcleo accumbens) mostraron algunos efectos casi opuestos entre hombres y mujeres, dependiendo de los entornos sociales de sus vidas cotidianas.

Por ejemplo: el equipo descubrió que para las mujeres más estimuladas socialmente, había algunas asociaciones neuroanatómicas en la amígdala, la región del cerebro que procesa las emociones. Mientras, estos efectos apenas eran visibles en los hombres.

Por otro lado, en la región del cerebro llamada corteza prefrontal ventromedial, que se encuentra en lo profundo del lóbulo frontal y se cree que desempeña un papel en la cognición emocional, observaron efectos opuestos en los hombres que viven solos, en gran parte solos o son más socialmente estimulados en casa, un hallazgo que no se vio en las mujeres participantes. Los hombres que vivían en entornos menos ricos socialmente en casa tenían, en promedio, una corteza prefrontal ventromedial con un volumen diferente al de los hombres que vivían en hogares más estimulantes socialmente.

También observaron que los hombres que tenían vidas sociales menos vibrantes mostraron efectos de volumen similares en componentes del cerebro social que están vinculados a recompensas, como el núcleo accumbens.

Se descubrió que las mujeres que tenían un menor número de lazos sociales (menos amigas o menos apoyo social) mostraban desviaciones similares en sus sistemas límbicos, un término colectivo para las partes de nuestro cerebro que desempeña un papel en nuestras respuestas conductuales y emocionales a las cosas.

¿Por qué los cerebros de hombres y mujeres reaccionarían de manera diferente a los entornos sociales?

"Las formas en que los hombres y las mujeres navegan y hacen frente al entorno social (amigos, familia, trabajo), evolutivamente hablando, condujeron a adaptaciones parcialmente distintas en el cerebro y algunas tendencias conductuales específicas", dice Bzdok.

Dependiendo de si eres hombre o mujer, tus hábitos sociales pueden tener efectos que van hasta la cima (la parte superior es tu cerebro).

En resumen, se observaron fuertes efectos de volumen, especialmente en el sistema límbico, pero también en regiones de las redes de asociación sensorial, intermedia y superior. Los efectos del volumen cerebral específico del sexo en el sistema límbico se relacionaron con la frecuencia e intensidad del contacto social, como lo indica la soledad, el tamaño del hogar y el apoyo social. A través de la jerarquía de procesamiento de las redes neuronales, las diferentes condiciones para la interacción social pueden resonar y ser influenciadas por la anatomía del cerebro en formas dependientes del sexo.

Fuente:

“10,000 social brains: Sex differentiation in human brain anatomy”, Hannah Kiesow, Robin I. M. Dunbar, Joseph W. Kable, Tobias Kalenscher, Kai Vogeley, Leonhard Schilbach, Andre F. Marquand, Thomas V. Wiecki and Danilo Bzdok. Science Advances  18 Mar 2020. Vol. 6, no. 12, eaaz1170. DOI: 10.1126/sciadv.aaz1170

Redacción: Irene García

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