×
  • Buscar

Cómo actuar ante los desastres naturales

Cómo actuar ante los desastres naturales

Huracanes, terremotos, inundaciones… La naturaleza es incontrolable y el ser humano casi nunca está preparado para afrontarla. Pero no podemos vivir con miedo. Evitar que sigan ocurriendo es casi imposible, pero sí tenemos la capacidad de estar prevenidos y saber cómo actuar en el caso de que nos toque a nosotros.

Índice

¿Qué es un desastre natural?

Para empezar, debemos saber que los desastres naturales como los terremotos son producidos por los movimientos propios de la tierra, y han existido desde antes de que el ser humano apareciera. Por tanto, no podemos vivir con la angustia constante de que puedan ocurrir en el lugar donde estamos. El mar, la tierra y el aire son elementos de los que disfrutamos, gracias a los que vivimos. Debemos huir de las supersticiones o de la creencia de que el universo confabula en nuestra contra. El miedo es necesario, pues es una de las repuestas más inteligentes de las personas para sobrevivir y huir del peligro. Siempre y cuando le dominemos a él y no al contrario. Si padeces de astrofobia (miedo a las tormentas), lilapsofobia (miedo a los tornados y huracanes), tremofobia (miedo a los terremotos o temblores), o cualquier otra fobia a algún desastre natural lo mejor es que además de seguir nuestros consejos, acudas a expertos para que te ayuden a superarlo.

Es importante saber que todos estamos expuestos y que la naturaleza es indomeñable. Por tanto, lo mejor es asumir una actitud racional y calmada y estar prevenidos ante la inminencia de los desastres naturales.

Conoce el país donde vives / viajas

Aunque los movimientos naturales amenacen a la seguridad de cualquier ciudadano, existen zonas mucho más propensas a sufrirlas que otras. Un estudio del World Risk Index de 2016 avisó de que el país con más riesgo del mundo de experimentar un desastre natural es la república de Vantau, una nación insular del océano Pacífico. Le siguen países como Tonga, Filipinas, Guatemala y Bangladesh, entre otros 171 más. En contraposición, los menos afectados son Qatar, Malta y Arabia Saudí. África es uno de los territorios con más naciones en la lista (13 de los primeros 15 son del continente africano), y se convierte en uno de los más afectados. Europa, en cambio, parece que es la zona con menos riesgo del estudio. Esta lista, que se realiza a través de una ecuación matemática, no solo mide la probabilidad de que se produzcan desastres sino también añade el factor social, es decir, la respuesta que puedan efectuar ante ellos.

El error más grande que podríamos cometer es no viajar –o vivir– en el lugar que queramos por miedo a que esto ocurra, pues estaríamos dejando que el miedo ganara a nuestra propia libertad. Por otra parte, no nos podemos guiar por esta lista, ya que los países que han repetido catástrofes durante toda su historia han aprendido a actuar mejor y más rápido que otros que nunca las han sufrido.

Para adaptar las medidas de prevención al lugar donde vives, es importante conocer la historia natural de tu país. Está demostrado, por ejemplo, que aquellas en las que ha habido terremotos, son más propensas a que se produzcan de nuevo a lo largo de los años, pues es un punto de alto riesgo sísmico.

Estate atento a las noticias y a las alertas por parte de las autoridades

A menudo los desastres no se pueden prevenir, pero en determinadas ocasiones podemos observar indicios de que algo que aproxima. Para estar un paso por delante, es mejor que estés atento a las indicaciones o advertencias de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, un servicio público orientado al estudio y prevención de las situaciones de grave riesgo colectivo. Además, tiene como objetivo concienciar a la población de las medidas de autoprotección y prevención que deben aprender para alcanzar por sí mismos su propia seguridad.

Sobre todo, sigue las indicaciones en caso de alerta y no tomes medidas desesperadas por tu propia cuenta. Los medios de comunicación pueden ser un gran instrumento para mantenernos informados y saber qué hacer ante cualquier catástrofe. Nunca te dejes guiar por el pánico y actúes por tu cuenta: hay gente que se especializa toda su vida para ayudarnos en caso de peligro.

Conoce los espacios donde te mueves diariamente

Ya sea en tu casa, trabajo, universidad… Busca los lugares más seguros donde refugiarte en caso de emergencia. Evita lugares que puedan romperse o caer objetos como postes, cables eléctricos, cristales… Y encuentra un lugar donde haya muebles resistentes o zonas despejadas.

Pacta un posible lugar con tu familia o amigos en caso de que ocurra una catástrofe y reúnete con ellos. En el caso de que no dé tiempo, busca un sitio resistente y protege tu cabeza de las cosas que puedan caer a tu alrededor. En caso de inundación o fuego, huye de los lugares cerrados.

Prepara un kit de supervivencia

Para actuar de forma eficaz ante cualquier catástrofe es indispensable que tengamos a mano los siguientes objetos:

  1. Una radio portátil (y con pilas) para estar atento a los comunicados de las autoridades y seguir estrictamente sus medidas.
  2. Móvil o silbatos de larga distancia para pedir auxilio en el caso de estar atrapados o en peligro.
  3. Agua embotellada para mantenernos hidratados.
  4. Comida enlatada y alimentos que no caduquen con alto contenido calórico para darnos energía.
  5. Linterna, cuerda y navaja, como pilares básicos de cualquier manual de supervivencia que se precie.
  6. Mantas térmicas o fundas de plástico que nos aíslen de los cambios de temperaturas.
  7. Un botiquín con elementos de primeros auxilios: alcohol desinfectante, gasas, analgésicos...

Mantén la calma y pasa a la acción

En una situación de peligro, cada minuto cuenta y no debemos desperdiciarlo con la ansiedad del momento. Por tanto, lo mejor es que actúes con templanza. Evacua la zona donde estés si sufre peligro de derrumbamiento. Si estás en casa es mejor que tengas a mano las llaves eléctricas, de gas y de agua y las apagues rápidamente. Asegúrate de llevar contigo todo lo que ayude a tu supervivencia y la de los demás y obvia los objetos de valor. Tu vida es más importante. Cuando estés a salvo, pide ayuda a las autoridades y mantente informado de los procedimientos que debes seguir.


No pretendas ser un héroe, ayuda con conciencia

Muchas veces, pensando que ayudamos a los demás, sólo agravamos su situación. Si estás seguro de que estás bien físicamente y conoces las técnicas de primeros auxilios, ayuda a quien esté en peligro. Pero siempre es mejor que personas especializadas se ocupen de salvar a los heridos, por tanto, lo mejor que puedes hacer es avisarles de su situación.

Intensifica la prevención si tienes niños cerca

Si tienes menores a tu cargo, explícales lo que es un desastre natural y no les alarmes. Lo mejor que puedes hacer es que practiques con ellos un simulacro, para que no se desorienten en ese tipo de situaciones. Por otro lado, si ves a un niño que se ha perdido lo mejor es que trates de ponerlo a salvo antes de buscar a sus familiares.

Pase lo que pase, nunca desesperes y mantén la esperanza. La capacidad de empatía y respuesta ante un desastre natural puede salvarte la vida a ti y a los que te rodean.

¿Te ha gustado? 0

También te puede interesar