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¿Es verdad que a los hombres les dan síntomas de embarazo?

¿Es verdad que a los hombres les dan síntomas de embarazo?

Puede resultar algo extraño al principio pero lo cierto es que los cambios del embarazo no solo afectan a la madre sino también, en algunos casos, a su pareja. ¿Os suena el Síndrome de Couvade?

Índice

¿Qué es el Síndrome de Couvade?

Los síntomas del “embarazo por simpatía”, conocidos como Síndrome de Couvade, pueden aparecer en los hombres que van a ser padres durante el tercer mes de gestación y a veces hacia las semanas finales antes del parto. El término Couvade procede del francés “couver”, que significa incubar.

Algunos estudios, como el publicado en el año 2017 por el Dr. Arthur Brennan de la Universidad de Saint George de Londres, han demostrado que algunos de los hombres cuyas parejas están embarazadas sí que experimentan síntomas propios del embarazo como náuseas, mareos, dolor de espalda y calambres, irritación e incluso algunos antojos a la hora de comer. Según el Dr. Brennan, “los síntomas son completamente involuntarios”. Además, aunque esto depende de cada estudio, se dice que aproximadamente entre un 10 y un 65% de los hombres que van a tener un hijo sufre estos síntomas.

En 2013, un equipo de investigadores polacos observó a 143 hombres que esperaban un bebé y concluyó que el 72% de los mismos experimentó durante el embarazo de su mujer al menos uno de 16 síntomas identificados. Sus resultados fueron publicados en la revista especializada Medical Science Monitor.

Otros expertos, aunque no contemplan de manera absoluta y clara la idea de que algunos hombres desarrollen los síntomas típicos del embarazo, sugieren que esto podría tener que ver más bien con la ansiedad sobre la gestación y la incipiente paternidad, debido a que el hombre pasa también por unos cambios a nivel cerebral para vincularse y apegarse al bebé, pero también cambios a nivel psicológico y social relacionados con las expectativas podríamos decir “culturales” de lo que ser padre significa.

Algunos de los síntomas fisiológicos experimentados por hombres durante los primeros meses del embarazo de su pareja son los vómitos, los calambres en las piernas, las náuseas o los dolores abdominales. En el plano psicológico, los síntomas que se presentan son la irritabilidad, los antojos, los sentimientos de celo y ansiedad, el estrés o los cambios de humor.

Causas del Síndrome de Couvade

Como decíamos antes, es absolutamente normal que el padre sufra algo de ansiedad dada la proximidad de su paternidad, ya que de hecho, al compartir el hombre las preocupaciones sobre el embarazo de su mujer, el insomnio, la fatiga, las subidas de tensión y el estrés no son síntomas exclusivos de ella, pues ellos también se sienten inquietos sobre el completo desarrollo del embarazo, las pruebas médicas y sobre cómo de preparados estarán a la hora del parto, y posteriormente tras el nacimiento de su pequeño.

Según otro estudio, “las náuseas matutinas en los hombres también pueden aparecer” debido a la ansiedad de la que hablábamos o a los cambios en la dieta, ya que el estrés hace que coman más, lo que conlleva a un aumento de peso, cuyo culpable es el cortisol, conocido como “la hormona del estrés”, que regula los niveles de insulina y azúcar en la sangre provocando sensación de hambre cuando realmente no hay.

No es ninguna novedad. Los cambios de humor y los cambios en el apetito sexual también son bastante significantes. Las emociones que se experimentan sobre todo durante las primeras semanas son muy variadas. Al estar preocupado por la paternidad, el futuro papá puede pasar de la alegría a la tristeza o de la tranquilidad más absoluta al estrés o ansiedad de manera totalmente repentina.

¿Por qué la vida sexual se ve bastante condicionada? Pues bien, no son pocas las ocasiones en las que la libido de los hombres desaparece por completo, debido la mayoría de las veces al temor de poder lastimar a su bebé sin querer si mantienen relaciones sexuales con las futuras mamás, aunque esto no debería ser un problema si la mujer presenta un embarazo normal. De hecho, muchas pueden mantener relaciones sexuales hasta que se rompe el saco amniótico, cubierta que rodea el feto dentro del útero durante el embarazo.

En otras ocasiones, sí que hay que tener cuidado y paciencia, ya que algunas veces el ginecólogo puede recomendar reducir la actividad sexual o incluso llegar a suspenderla, dadas algunas condiciones como la placenta previa, una amenaza de parto prematuro, un sangrado vaginal inexplicable, una insuficiencia cervical, la dilatación del cuello uterino, un brote de herpes genital u otras infecciones de transmisión sexual. Pero sea como sea, nuestro bebé no sufrirá ningún daño cuando se mantienen relaciones ya que el cuello del útero está sellado por una membrana mucosa gruesa que protege contra infecciones. Además, el pene del hombre no llega más allá de la vagina.

Gil Sánchez, miembro de la Sociedad Marce Internacional sobre salud mental perinatal y experto en psicología, afirma que hay evidencias de que el hombre pasa por cambios a nivel cerebral para poder vincularse y apegarse al bebé tras el parto, y también cambios a nivel psicológico y social relacionados con las expectativas culturales de lo que significa ser padre, lo que puede dar lugar a estos síntomas. Por lo tanto, es algo totalmente normal y no tiene por qué ser negativo. 

¿Qué hacer si se padece el Síndrome de Couvade?

El Síndrome de Couvade no es ningún tipo de enfermedad psiquiátrica ni ningún delirio, porque el hombre no se cree que esté embarazado en ningún momento. Por eso para muchos expertos este síndrome se contempla como una manifestación absolutamente normal, y por este motivo tampoco existe ningún tratamiento específico para “curarlo”.

Además, este síndrome presenta algunas ventajas:

- Mejor sintonización y mayor comprensión con su pareja y futura mamá.

Mayor atención a todas sus necesidades.

- Buena y activa involucración en la crianza del bebé.

Rápida desaparición (normalmente a los pocos días después del parto).

Así que si tu mujer está embarazada y estás empezando a notar los mismos síntomas que ella, no te preocupes, no te estás volviendo loco.

Fuente:

American Psychological Association

Redacción: Ana Ruiz

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