Tratamiento para el síndrome de piernas inquietas

En Salud
Tomar café en la cama
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El Síndrome de Piernas Inquietas (enfermedad de Willis-Ekbom) es un trastorno de origen neurológico que causa hormigueos, calambres y sensaciones extrañas en las piernas mientras se está acostado o sentado. Las molestias se alivian o desaparecen al levantarse y caminar.

El Síndrome de Piernas Inquietas o SPI es bastante común, afecta a dos tercios de la población, tanto a hombres como a mujeres. Puede aparecer en cualquier momento de la vida aunque es más frecuente a partir de los 40 años.

Asimismo, hay otra serie de factores que hacen más posible la aparición de este trastorno: antecedentes genéticos, movimientos periódicos de las piernas durante el sueño o la vigilia, anemia, insuficiencia renal, embarazo o ciertos fármacos.

Se le considera un trastorno del sueño ya que afecta al descanso. Impidiendo dormir bien y provocando somnolencia durante el día, así como ansiedad y depresión.

Los síntomas principales de esta enfermedad son:

– Hormigueo en las piernas

– Calambres

– Pinchazos

– Nerviosismo

– Dolor

– Desasosiego

– Necesidad irresistible de mover las piernas

Estos síntomas aparecen o empeoran cuando se está sentado o tumbado mucho tiempo y se alivian al moverse, caminar o frotarse las piernas. También se vuelven más molestos a última hora del día o por la noche y pueden durar hasta una hora.

¿Cuál es la causa del Síndrome de Piernas Inquietas?

No se sabe con exactitud aunque se relaciona con un trastorno en el funcionamiento de la dopamina, una sustancia del sistema nervioso encargada de la regulación del movimiento. Además, la dopamina necesita hierro para funcionar correctamente, por eso está relacionada con pacientes con niveles bajos de este mineral.

¿Cómo se trata?

Para tratar el SPI hay que adoptar una serie de medidas y cambios en el estilo de vida:

  • Mantener un horario de sueño regular
  • Realizar ejercicio físico moderado habitualmente
  • Reducir el consumo de café, tabaco y alcohol
  • Evitar ciertos fármacos que pueden empeorar los síntomas como antidepresivos o antihistamínicos
  • Si está asociada a oras causas, como la anemia, tratarlas

Se pueden emplear también compresas de agua fría o caliente en las piernas para aliviar las molestias, realizar estiramientos suaves antes de irse a la cama, masajes, baños calientes, yoga, meditación o relajación.

Asimismo, en aquellos casos en los que el síndrome empeora ya la vida del paciente se ve claramente afectada, puede ser necesario tomar ciertos medicamentos, como agonistas dopaminérgicos, antiepilépticos u opioides.

No obstante, esto dependerá del médico y de cómo sea la calidad de vida del paciente, muchas veces no es necesario recurrir a medicación.

Foto: Creado por Ijeab – Freepik.com

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