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¿Quieres tener éxito en el trabajo? Distribuye bien tu energía

¿Quieres tener éxito en el trabajo? Distribuye bien tu energía

Imagínate que cada día dispones de 96 cuadros de energía para gastar en aquello que tienes que hacer, como dormir, trabajar, comer, salir con tus amigos… y que puedes organizar este reparto de la manera que quieras. Si sabes dedicar a cada parcela el tiempo necesario podrás lograr tus objetivos más importantes, tanto personales como profesionales.

Índice

Focalizar el esfuerzo

Warren Buffet, considerado uno de los más grandes inversores en el mundo y el tercer hombre más rico, presidente y CEO de Berkshire Hathaway, eligió en su momento dejar de prestar atención a casi todo menos a los negocios: arte, literatura, ciencia, viajes, arquitectura, para poder concentrarse en su pasión. Pero esta elección no es exclusiva de Buffet, son muchas las personas que exitosas que siguen un enfoque similar: centrar sus esfuerzos en lo que realmente les importa para alcanzar sus metas.

Y es que casi todos los expertos en negocios coindicen en lo mismo: la clave para obtener mejores resultados no es trabajar más duro -lo cual, de hecho, puede incluso ser perjudicial. La mayoría de nosotros ya trabajamos muchas horas. Llevamos el trabajo a casa, siempre estamos activos, aceptamos todo lo que se nos pide que hagamos aunque estemos desbordados para quedar bien, y lo hacemos lo mejor que podamos. Sin embargo, no parece importar cuántas cosas hagamos cada día o cuántas horas trabajemos, nuestro rendimiento no parece mejorar ni tampoco nuestro éxito profesional.

En esos momentos, elegimos pensar que las personas excepcionalmente exitosas tienen más talento que nosotros, pero lamentablemente rara vez era el caso. Preferimos creer que las personas exitosas tienen talentos que nosotros no tenemos antes que aceptar que no somos capaces de llegar donde están ellos. No somos tan talentosos como esas personas súper exitosas, así que por supuesto no tenemos los mismos resultados que ellos. Pero esta afirmación es falsa en la mayoría de los casos. El talento importa, por supuesto, pero no tanto como queremos creer.

Si nos fijamos bien en las personas más exitosas, como Buffet, veremos que tienen una cosa en común: son maestros en eliminar lo innecesario de sus vidas. El escritor francés Antoine de Saint-Exupéry recurrió a la misma idea escribiendo en sus memorias: "La perfección finalmente se alcanza cuando ya no hay nada que agregar, pero cuando ya no hay nada que quitar". Este principio es la clave del éxito. Saber priorizar y centrarse solo en aquello que realmente importa. Así, las personas increíblemente exitosas centran su tiempo en solo unas pocas prioridades y se obsesionan por hacer las cosas bien.

Esto suena simple pero no es fácil. Si quieres aprender a centrarte y enfocarte en lo importante para saber cómo usar esos 96 cuadros de energía, sigue estos pasos:

1- Cambia tu organización diaria. Como decíamos, piensa en tu día como si tuvieras 96 bloques o cuadrados de energía, durando cada bloque 15 minutos (cuatro bloques por hora × 24 horas = 96). Una semana tiene 672 bloques, y un año tiene 34.944.

Obviamente no puedes dedicar los 96 cuadrados a la productividad a menos que seas un androide. Dado que somos humanos, debemos asignar algunos cuadrados a las actividades que los humanos requieren para una buena salud, como dormir. Dormir durante ocho horas usa 32 bloques. Digamos que otros 32 bloques se destinan a familiares, amigos, desplazamientos y aspectos de la vida en general. Eso deja 32 cuadrados para que apliques toda tu energía a hacer algo increíble en tu trabajo.

¿Crees que puedes hacer más cosas si duermes menos? Piénsalo mejor. Está demostrado que el sueño afecta a toda nuestra vida. Si duermes poco, tendrás más tiempo para otras actividades, sí, pero probablemente las realizarás de manera menos eficaz ya que estarás cansado mental y físicamente. Dormir es una prioridad para casi todas las personas exitosas, así que no te quietes horas de sueño, al contrario, procura acostarte todos los días a la misma hora y dormir unas 7 u 8 horas diarias.

2- Escribe una lista con todos los objetivos que tienes. Es probable que si te sientas durante media hora a hacer esto te salga una larga lista con más de 100 propósitos. Escribirlos no solo libera tu mente de seguirlos, sino que también te da una representación visual de cuántas cosas quieres hacer.

3- Rodea con un círculo tus tres objetivos principales. Tómate tu tiempo, no hay necesidad de apresurarse. Es difícil reducirlos, por eso tan pocos de nosotros pensamos acerca de estas cosas conscientemente y dejamos que la vida simplemente fluya, sin intentar ver qué es lo que realmente queremos.

4- Elimina todo lo demás. Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. Cuando se trata de asignar los 32 bloques de tiempo que tienes para el trabajo, todo lo que no esté en tu lista de los tres primeros objetivos debe abandonarse. Una vez que alcances uno o más de esos objetivos puedes añadir alguno de los demás objetivos de la lista, pero olvídate de ellos a toda costa hasta que los hayas alcanzado.

El poder de centrarse

Veamos un ejemplo de cómo deberías asignar correctamente estos bloques de energía para lograr tus metas. Digamos que estás trabajando en 10 proyectos actualmente, algunos de los cuales son más importantes, pero también tienes que dedicar tiempo a los menos relevantes. Podrías, por ejemplo, repartir tu tiempo de la siguiente manera:

1. 10 bloques

2. 5

3. 5

4. 3

5. 2

6. 2

7. 2

8. 1

9. 1

10. 1

No está mal, ¿no? Pero si realmente quieres tener éxito en tus empresas, deberías hacer el siguiente reparto:

1. 16

2. 8

3. 8

El foco dirige tu energía hacia tus objetivos. Canto más centrado estés, más energía irá hacia lo que estás trabajando.

Eliminar las cosas que te importan es difícil, tienes que hacer concesiones. Si no puedes hacer esas concesiones, no llegarás lejos. El costo de no estar enfocado es alto, pero merece la pena.

Si centras tu energía en 10 proyectos distintos no estás centrado, y en lugar de tener algunos proyectos completados, tienes numerosos proyectos sin terminar. Al igual que Sísifo, estás constantemente en la mitad de la montaña, pero nunca alcanzas la cima. Estás perdiendo el tiempo.

Por lo tanto, no se trata de trabajar más duro para obtener mejores resultados ya que la energía de la que dispones es limitada. Se trata de elegir bien y centrarse en lo importante para ser capaces de alcanzar el éxito.

Fuente:

Fuentes:

- Farnam Street Blog

- Buffett, Mary (2007). El tao de Warren Buffett: la sabiduría de un genio. Alienta.

Redacción: Irene García

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