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¿Qué hacer si el lavaplatos huele mal?

¿Qué hacer si el lavaplatos huele mal?

A pesar de que el lavavajillas es un electrodoméstico que debería oler siempre bien, la suciedad y la humedad que se acumulan dentro pueden causar la aparición de bacterias u hongos que desprenden mal olor. Si es lo que te está pasando, no hace falta que cambies de lavaplatos, puedes seguir algunos trucos sencillos.

Índice

¿Por qué huele mal?

Tanto la lavadora como el lavavajillas, al ser electrodomésticos que se emplean para lavar y eliminar la suciedad, pueden acumular en su interior restos de comida, arena, barro… además de la humedad que permanece tras su uso. Esto, combinado, es un caldo de cultivo idóneo para bacterias, hongos y otros microorganismos que pueden desprender mal olor y hacer que, cada vez que abramos la puerta, nos entren ganas de cerrar y tirar el aparato a la basura.

Por ello, para evitar el mal olor del lavavajillas la clave es la limpieza. 

Consejos para que el lavavajillas no huela mal

Sin embargo, no hace falta ser tan drástico, es más económico seguir alguno de estos consejos:

1. En el supermercado encontrarás muchos ambientadores que sirven para absorber y eliminar los malos olores del lavaplatos.

2. La mayoría de las veces el problema son los restos de comida que se acumulan y llenan el lavavajillas por dentro. Por eso, conviene limpiarlo cada 2 o 3 meses con algún producto específico y en un ciclo de lavado con agua caliente para eliminar posibles microorganismos. No te olvides del filtro ya que es donde más suciedad se acumula. Quítalo, lávalo bien con agua y vuelve a colocarlo en su sitio. Es importante también que limpies hasta los lugares más ocultos o la parte inferior de la puerta, donde se suelen quedar los restos de comida. Puedes pasar un paño con un chorrito de vinagre por todo el interior antes de usar un producto para lavar el lavavajillas.

3. El taponamiento del drenaje también puede provocar mal olor si no funciona bien ya que el agua sucia se queda en su interior provocando que el electrodoméstico no cumpla su función de forma adecuada. Vigila que el agua sucia sale sin problemas y que el conducto no está obstruido.

4. No es bueno cerrar la puerta de lavavajillas nada más sacar los platos, es mejor que la dejes un poco abierta durante un rato para que se seque del todo. También es aconsejable dejar que los platos y ollas estén un rato dentro, con la puerta abierta, secándose del todo antes de colocarlos en su sitio.

5. Pela una naranja, limón, pomelo o mandarina y coloca la cáscara dentro del lavavajillas en una bolsita o en alguno de los compartimentos de los cubiertos. Las cáscaras de los cítricos dan muy buen olor. Cámbialas tras cada lavado.

6. Echa un poco de bicarbonato de sodio en la parte inferior del lavavajillas antes de usarlo. Ayudará a que los platos, vasos y cubiertos salgan más limpios y, además, quitará el mal olor del electrodoméstico.

7. Echa un chorrito de vinagre dentro del lavaplatos y pon un ciclo completo a máxima temperatura. Desinfecta y limpia quitando el mal olor y las bacterias. Repite cada dos meses para mantener el lavaplatos limpio.

8. Para evitar que se acumulen tantos restos de comida, enjuaga la vajilla y sartenes antes de colocarlos. No se trata de que los limpies, sino de que no los introduzcas con los restos de la tortilla francesa.

9. No dejes los platos sucios mucho tiempo dentro del lavaplatos, es mejor que intentes colocarlos poco antes de ponerlo en marcha, aunque también es cierto que hay que llenarlo para no derrochar agua. Si los enjuagas antes, desprenderán menos mal olor. Otra opción es usar la función de aclarado del lavaplatos antes de lavarlos del todo para que no estén mucho tiempo dentro con toda la suciedad.

10. Si nada funciona, quizá haya llegado la hora de cambiar de electrodoméstico, pero normalmente no hace falta llegar a este punto.

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