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Precauciones después de hacerse un tatuaje

Precauciones después de hacerse un tatuaje

Llevan bastantes años de moda, grandes, pequeños, por todo el cuerpo, solamente en algunas zonas donde no tienen casi visibilidad, pero ahí están, cada vez más frecuentes, en los cuerpos de mujeres y de hombres. No son peligrosos, pero es importante ser precavidos después de hacérselos ya que podrían llegar a infectarse, algo que si acarrea graves consecuencias. Sí, hablamos de los tatuajes y de cómo cuidarlos.

 

¿Qué impacto tiene un tatuaje en la piel?

Los tatuajes son prácticamente unas heridas que deben de cicatrizar para que no se infecten y es por ello por lo que debemos ser precavidos y cuidarlos adecuadamente. Los tatuajes son modificaciones temporales o permanentes del color de la piel donde se crea un determinado dibujo, una figura o un texto que se plasma con agujas u otros utensilios que proyectan tinta o algún otro pigmento bajo la epidermis y, aunque hay muchos tipos de tatuajes, entre los temporales y los permanentes, estos últimos son los más conocidos.

Probablemente el cuidado más importante del tatuaje será justamente después de uno hacérselo y hasta tres semanas después cuando ya las capas superiores de la piel hayan cicatrizado por completo. Este periodo de tiempo es cuando el riesgo de infección es máximo y también cuando la apariencia de un tatuaje puede arruinarse debido a la falta de cuidado posterior. Y cuando nos referimos al cuidado posterior es sencillamente porque el cuidado ha comenzado previamente en el estudio donde uno se haya hecho el tatuaje.

Es importante saber también qué es lo qué debería hacer en este caso tu tatuador una vez te ha tatuado. En primer lugar, lo que va a hacer o lo que debería hacer es limpiar suavemente la zona tatuada con jabón suave, agua y algún otro tipo de ungüento/crema antibacteriana (que a veces podría picar un poco) y, una vez haya terminado de limpiar la zona, proceder a vendar el tatuaje con el fin de mantener la zona protegida contra las bacterias y también para evitar posibles roces. Dependiendo del tipo de venda, habrá que tener en cuenta una serie de ventajas y desventajas.

Venda de tela

- Ventajas. Te ayudará a absorber cualquier fluido que pueda filtrarse de tu zona tatuada. Además, el material es mucho más transpirable.

- Desventajas. Puede adherirse a la piel si la zona comienza a mostrar algunas costras, lo que podría causar la extracción de la tinta si se rompe la costra.

Venda de plástico

- Ventajas. No se pegará a tu tatuaje por lo que no arrancará tus costras y, además, el plástico cubrirá tatuajes amplios o algunos que estén en zonas más complicadas.

- Desventajas. El material puede hacer que la zona se caliente mucho y, por tanto, acabe sudando, un entorno demasiado ideal para la aparición de bacterias si permanece ahí durante mucho tiempo. Tampoco absorbe líquidos por lo que es habitual que el tatuaje pueda estar bastante desordenado cuando le quitemos el apósito que cubre.

Tras esto es fundamental seguir una serie de pasos después de tatuarnos:

- Una vez tatuados habrá que retirar el vendaje pasadas dos o tres horas (aunque también hay que tener en cuenta que en muchos estudios actualmente consideran que es mucho mejor ya no tapar la zona tatuada en ningún momento pues cicatrizará antes y mejor).

- Lavar con la mano de forma cuidadosa con agua tibia y jabón neutro o antiséptico, pero nunca frotar con esponjas o algo similar.

- Secar con la toalla, pero recogida en una especie de pico para que solamente seque la zona afectada adecuadamente.

- Una vez seco dar una fina capa de la crema que nos ha recomendado nuestro tatuador en este caso.

- Siempre que se pueda llevar al descubierto, hacerlo. No tapar salvo que sea imprescindible.

- Aplicar la crema recomendada durante quince días tres o cuatro veces al día. Normalmente, en la mayoría de los estudios recomiendan Bephantol, una emulsión externa oleosa sin conservantes y sin perfume ni colorantes que forma una capa protectora sobre la superficie de la piel protegiéndola frente al contacto de sustancias irritantes.

- Hidratar siempre el tatuaje y nunca dejar que se seque.

- Las dos o tres primeras noches tapar con un papel de cocina. Además, sería recomendable aplicar una capa de crema mayor sobre el papel para que así este no absorba la crema que se ha extendido sobre el tatuaje.

- En caso de que el tatuaje se quede pegado, retirar humedeciendo con agua.

- Si sobre el tatuaje va ropa interior o ropa bastante ajustada, hay que taparlo para evitar dañar al rozarlo hasta que se haya regenerado la piel cinco o seis días.

- Finalmente, es importante tener en cuenta que al cuarto o quinto día el tatuaje comience a pelarse y a cubrirse con una piel que no debe arrancarse. Tampoco se debe uno rascar si el tatuaje le pica.

¿Qué hacer para tratar el tatuaje recién hecho?

- Limpia el tatuaje

- Hidrata el tatuaje de manera regular

- Usa un protector solar, una vez el tatuaje haya cicatrizado

- Bebe mucha agua para conseguir una piel sana

¿Qué no hacer en estos casos?

- Retirar o rascar el tatuaje

- Sumergir el tatuaje en agua

- Exponer el tatuaje a la luz solar

- Ensuciar el tatuaje

- Volver a taparlo sin el consentimiento del tatuador

- Hidratarlo con demasiada loción

Tampoco deberás aplicar agua oxigenada o Betadine, ni colonias, maquillaje o toallitas húmedas durante el proceso de cicatrización. Tampoco se colocarán prendas que dejen pelusa sobre el tatuaje mientras esté cicatrizando.

Y ahora que ya sabes todo lo que deberías y no deberías hacer, ¡a lucir tu tatuaje!

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