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Marie Curie, la primera mujer en conseguir un Premio Nobel

Marie Curie, la primera mujer en conseguir un Premio Nobel

La científica más destacada de todos los tiempos es sin duda Marie Curie. Fue la primera mujer en ganar un Premio Nobel y la primera persona en ganar dos Premios Nobel en dos ciencias diferentes, Física (1903) y Química (1911).

Índice

Nacimiento e infancia

Nuestra protagonista nació el 7 de noviembre de 1867 en Varsovia (Polonia) con el nombre de Maria Sklodowska. Era hija de un profesor de física y una maestra que falleció cuando ella tenía sólo 11 años. Respecto a sus estudios, comenzó a asistir a la escuela en 1877 y se graduó en 1883 obteniendo una medalla de oro. Debido a que no fue posible ingresar en un centro de educación superior por el mero hecho de ser mujer, tuvo que recibir clases particulares. No obstante, logró inscribirse tiempo después en una escuela superior clandestina que si aceptaban a mujeres estudiantes. En otras palabras, su carrera previa a la universidad fue caracterizada por infinidad de obstáculos para dedicarse a su pasión, la ciencia, por motivos de desigualdad de género.

Estudios y carrera

Hizo un acuerdo con su hermana Bronisława: ella la ayudaría financieramente con sus estudios de medicina en París a cambio de que ella después la ayudara a estudiar. Por eso, ejerció de profesora particular en Varsovia y como institutriz de una familia terrateniente en Szczuki.

A principios de 1890, Bronisława —quien unos meses antes se había casado con Kazimierz Dłuski, un médico y activista político y social polaco— invitó a su hermana a unírseles en París. Marie no aceptó en ese momento porque no podía pagar la matrícula universitaria; le llevaría un año y medio reunir los fondos necesarios.

En 1891 logró llegar a París y se pudo matricular en un curso de ciencias de la Universidad de la Sorbona. Subsistió con escasos recursos: estudiaba durante el día y daba clases por la noche, apenas ganando para su subsistencia. En 1893 recibió su licenciatura en Física y comenzó a trabajar en un laboratorio industrial del profesor Lippmann. Continuó sus estudios en la Universidad de París y en 1894, obtuvo su título de física con las calificaciones más altas de su promoción. En ese año, también conoció a su futuro marido, Pierre Curie, cuando ambos se encontraban trabajando en el campo del magnetismo.

Volvió a Polonia y estuvo trabajando allí con la ilusión de que conseguiría un puesto académico de su especialidad científica en su país natal, pero la Universidad Jaguelónica de Cracovia denegó su contratación porque era mujer. Entonces, Pierre la convenció de regresar a París para obtener un doctorado.

Se casaron el 26 de julio de 1895 en la capital francesa con una ceremonia muy sencilla, no hubo ni alianzas ni fiesta. Incluso, en su luna de miel recorrieron Francia en bicicleta. El matrimonio tuvo dos hijas, Irene y Eve. Por lo que Marie, tuvo que compaginar el laboratorio con la educación de sus hijas.

En esa época Roentgen y Becquerel descubrieron nuevos tipos de radiación y, como no, la científica se interesó mucho por este ámbito y comenzó a medir y experimentar con dichas radiaciones. Su marido, abandonó su investigación para ayudarla y hallaron dos nuevos elementos, el polonio y el radio. En 1903 ambos recibieron el Premio Nobel de física junto a Becquerel.

Tras el premio, ambos no recibieron el mismo trato. Pierre Curie fue nombrado catedrático de física en la Universidad de París y miembro de la Academia Francesa. Por el contrario, Marie Curie no pudo acceder a ellos porque estos cargos nunca lo ocupaban mujeres.

A partir de 1903 el matrimonio empezó a padecer sus primeros problemas de salud, pero los médicos solo los mantenían en observación.

En abril de 1906, su marido falleció atropellado por un carro de caballos y tuvo que ocupar sus clases y continuar con sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos. Como resultado, consiguió el Nobel de Química en 1911.

El 1 de agosto de 1914, días después del estallido de la Primera Guerra Mundial, Irène (de 17 años) y Ève (10) se habían trasladado a L’Arcouest (Ploubazlanec) bajo el cuidado de unos amigos de su madre. Marie permaneció en París custodiando el Instituto y las muestras de radio. Durante la guerra propuso el uso de la radiografía móvil cerca de las líneas del frente para ayudar a los cirujanos del campo de batalla. Después de un rápido estudio de la radiología, anatomía y mecánica automotriz, adquirió equipos de rayos X, vehículos y generadores auxiliares y diseñó unidades móviles de radiografía, a las que llamó «ambulancias radiológicas», pero que llegaron a ser conocidas a posteriori como las «pequeñas Curie».

Marie Curie, finalmente falleció el 4 de julio de 1934 en la clínica Sancellemoz en Francia a causa de una leucemia. Fue enterrada junto a su difunto marido en el cementerio de Sceaux, a pocos kilómetros al sur de París. Sesenta años después, en 1995, sus restos fueron trasladados, junto con los de Pierre, al Panteón de París.

No obstante, su nombre no se borrará de la historia al ser una gran referente y motivadora para la lucha de todas las mujeres que logran sus objetivos.

Fuente:

Baudet, Jean C (2010). Curieuses histoires des dames de la science (en francés). París: Editions Jourdan. p. 173. ISBN 978-2-87466-157-0. OCLC 716821655

Redacción: Esperanza Pavón

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