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Las mujeres reales tienen curvas

Las mujeres reales tienen curvas

Poco a poco las curvas van teniendo su espacio en las grandes pasarelas de la moda imponiéndose a la figura delgada que se apostó como novedad en los años 90, pero ¿cuál es la más saludable?

Índice

Los canones de belleza en la Historia

Si nos remontamos a la prehistoria, el canon de belleza eran las mujeres de gran busto y cadera ancha porque era sinónimo de fertilidad, es decir, significaba que eran capaces de dar a luz y criar a hijos sanos y fuertes. Un claro ejemplo es la Venus de Willendorf.  En cambio, en el Renacimiento estaba de moda que las mujeres tuvieran cuerpos un poco menos redondeados, los senos pequeños, la piel blanca y el cabello largo y rubio.

En el Barroco volvió el canon de las mujeres rellenitas que para estilizar la figura utilizaban corsés, que se extendió a la época victoriana pero de una forma extrema. Se colocaban los corsés tan apretados que incluso provocaba la muerte de algunas mujeres.

En el siglo XX hubo gran variedad de cambios desde las caderas anchas, pechos altos y traseros pronunciados de los años 20, la figura deportista de los 80 hasta la delgada figura de los 90. Como habéis visto, al igual que todas las modas y costumbres, la belleza femenina siempre se ha encontrado en pleno cambio.

Ante esta situación, siendo el canon de belleza actual la mujer delgada, muchas mujeres se sacrifican con dietas estrictas y excesivas horas de gimnasio para lograr entrar en una talla 34 y, desgraciadamente, muchas de ellas padecen trastornos alimenticios. Este problema viene dado por los pautas de belleza que nos impone la sociedad y refundado por el mundo de la moda. Y, por supuesto, no hay que olvidar el sinfín de retoques del Photoshop que aleja a las modelos y actrices de las mujeres reales.

Por otro lado, la modelo curvy está pisando fuerte y algunas marcas están acogiendo esta moda, como Ashley Graham o Kelly Brook. Estas modelos sí que tienen una talla adecuada, pero hay sitios web que han pasado al extremo. La extrema delgadez y el sobrepeso u obesidad no es sano. La talla no importa siempre que se mantenga una dieta equilibrada que contenga todos los nutrientes necesarios y un ejercicio regular.

Y es que una delgadez extrema suele conllevar una falta de nutrientes y calorías que pueden causar problemas de salud como fatiga, debilidad permanentes, sensación constante de frío… Y si va asociado a trastornos alimentarios, problemas mucho más graves como alteraciones del aparato digestivo, ausencia de menstruación, pérdida de cabello, depresión, etc.

Mientras que el sobrepeso o la obesidad pueden causar alteraciones como hipertensión, colesterol alto, diabetes, enfermedades cardiovasculares, afecciones pulmonares, cáncer, etc.

Por eso es importante mantenerse en el peso adecuado, aquel que está en un índice de masa corporal entre 18,5 y 24.99.

¿Qué significa “mujer real”?

Las mujeres reales son todas, desde las chicas delgadas hasta las más rellenitas. Cada cuerpo y metabolismo es diferente. No es necesario menospreciar una talla específica, hay que querernos y respetarnos como somos y, ni mucho menos tenemos que criticarnos entre nosotras por usar una 36 o una 44. No obstante, conviene subrayar de nuevo que es preciso llevar un ritmo de vida saludable.

Es decir, tan malo es estar muy delgada como muy gorda. Lo ideal es tener un Índice de Masa Corporal normal, es decir, entre 18,5 y 25. Para ello, nada mejor que una dieta sana y equilibrada y ejercicio regular, no por estética, sino por salud. Es conveniente, peses lo que peses, evitar las grasas saturadas, los alimentos ultraprocesados o los azúcares y apostar por una dieta fresca rica en alimentos como las frutas, las verduras, las legumbres, los pescados, los cereales integrales, los lácteos o las carnes magras.

Comer sano y hacer ejercicio físico de manera regular no solo te ayudará a tener un peso saludable, sino que también evitará que desarrolles enfermedades graves que acortan tu esperanza de vida.

Finalmente, lo esencial es mantener nuestra autoestima alta y pensar que somos las mejores. ¿Sabíais que la imagen que tenemos de nosotras mismas la transmitimos a los demás? Quiérete y acepta tu cuerpo, sin pensar en esas imágenes que nos bombardean de mujeres perfectas sin celulitis ni estrías. Realmente, ellas no son mujeres reales.

Fuente:

"Obesidad en la mujer" P. Riobó, B. Fernández Bobadilla, M. Kozarcewski y J. M. Fernández Moya. Unidad de Nutrición. Endocrinología y Nutrición. Unidad de Menopausia. Servicio de Ginecología. Fundación Jiménez Díaz. Madrid. España. Scielo: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112003000500001

Redacción: Esperanza Pavón

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