Entender el lenguaje corporal

En Relaciones
Sentir el dolor ajeno
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El lenguaje corporal es un componente de la comunicación y también la llave de las relaciones personales. Pero ¿somos capaces de entenderlo bien?

Gracias al lenguaje corporal tomamos conciencia de nuestro propio cuerpo, nos comprendemos mejor a nosotros mismos, somos capaces de controlar nuestro lenguaje (corporal) y somos mucho mejor comunicadores. También hay que comprender que este, el lenguaje corporal, es aquel que se transmite a través de gestos y posturas, y el que sirve para analizar las emociones que se transmiten a través del movimiento como bien es la expresión facial y el movimiento de las diferentes partes de nuestro cuerpo. También indica el estado de ánimo y las intenciones del individuo, sus características de la personalidad y mucho más.

Asimismo, es importante comprender que cada movimiento o posición del cuerpo tiene unas funciones adaptativas, expresivas y defensivas, algunas conscientes y otras inconscientes. Nuestro lenguaje corporal, por tanto, puede ser instintivo, enseñado o imitativo por lo que la cultura es un factor importante a considerar.

Pero ¿cómo podemos entender el lenguaje corporal y hacerlo bien?

Lo primero que hay que hacer es saber cómo leer e interpretar el lenguaje corporal de las personas. Saber si alguien nos miente, si le gustamos a alguien o si a alguien le caemos mal y muchas cosas más es posible gracias al verdadero entendimiento del lenguaje corporal. También para conocer lo que piensa la gente a pesar de sus palabras y para convertirse una misma en un mejor comunicador. ¿Quieres lograrlo tú?

– Paso 1. Aprender el significado de los gestos. Tras muchas investigaciones se ha podido descubrir el origen de los gestos que tenemos para comunicarnos y se ha podido saber que existen gestos genéticos, es decir, gestos que todos nosotros tenemos al nacer, y otros de origen cultural o social, es decir, gestos que se han ido adquiriendo poco a poco y por imitación de lo que se ve en otras personas. Sean unos u otros, en su gran mayoría (salvo algunas excepciones) suelen ser universales a todos los humanos y, además, su significado ha sido estudiado. Por eso, en este primer paso es fundamental aprenderse el significado de dichos gestos.

– Paso 2. Analizar los gestos en su conjunto. Probablemente uno de los errores más comunes a la hora de malinterpretar o bien no entender adecuadamente el lenguaje corporal sea analizar algunos gestos sueltos y deducir de estos las verdaderas intenciones, pensamientos o sentimientos. Y nos equivocamos por completo porque, al igual que sucede con las palabras, los gestos pueden significar también cosas diferentes. Por eso, la mejor forma de analizar un solo gesto es analizándolo de forma conjunta con los demás gestos que se están produciendo en ese momento.

– Paso 3. Buscar la congruencia y la contradicción en las señales. A la hora de hacer este análisis de los gestos debemos ver si su significado coincide o no con lo que se dice, con cómo se dice y con otros gestos que se han producido. Con ello comprobamos si la señal o señales que nos manda la otra persona son congruentes, es decir, si apuntan  a un mismo significado o si por el contrario estas señales son contradictorias entre ellas, y decidir así cuál de los distintos posibles significados es el correcto. Ejemplo: lo que uno dice y la forma en la que lo dice, es ahí donde pueda haber congruencia o contradicción y es importante descubrirlo. Lo que se dice tendrá menor relevancia pues responde a la decisión consciente de la persona, el cómo se dice sí es importante porque es algo que cuesta más disimular y lo que mayor peso tendrá: los gestos, especialmente aquellos que son más complicados de disimular.

– Paso 4. Tener en cuenta siempre el contexto. El contexto en que se hagan esos gestos es fundamental para entender correctamente el lenguaje corporal de la otra persona ya que dependiendo del contexto esos gestos podrán tener un significado u otro completamente distinto. Un ejemplo podría ser el de los brazos cruzados. Esto puede ser, por ejemplo, una forma de protegerse del frío, un mecanismo de defensa ante la presencia de alguien extraño o una forma de desacuerdo ante lo que otro dice. Por eso es tan importante tener en cuenta SIEMPRE el contexto.

¿Se hereda el lenguaje corporal?

Pues bien, lo cierto es que según algunos investigadores las reacciones básicas de lenguaje corporal se pueden heredar sin haber aprendido nunca como hacerlo. Además, hay que saber también que hay gestos que significan algo en una sociedad y otra cosa muy distinta en otra. Los diferentes signos y gestos nos sirven para ver y conocer el estado de ánimo de las personas y que van a variar con las diferentes culturas.

¿Y cómo descubrirlo?

No cabe duda de que la mejor manera o forma de saber y descubrir los distintos gestos corporales que existen es viajando por el mundo. ¿Sabías que hay muchísimos gestos con diferentes significados en otros países? ¿Quieres conocer algunos de los más comunes que no significan en algunos lugares lo que tú creías?

Así es, y es que viajar por el mundo da para mucho, ya sabes, pero además es la ocasión perfecta para aprender de otras culturas, en definitiva, de su historia, de su gastronomía y de su gente, pero también de sus gestos y de su lenguaje corporal. Con ello se puede descubrir que existen algunos gestos corporales en nuestro país que significan una cosa totalmente distinta en otros lugares a los que viajamos y que muchas veces merece la pena conocer porque nos pueden ahorrar más de un malentendido.

Se trata de gestos corporales que muchos hacemos con total naturalidad cada día y de los que cuesta bastante imaginar que alguien podría ofenderse por ellos.

Los pulgares hacia arriba. En países como España y en otros angloparlantes este gesto suele utilizarse para transmitir siempre un mensaje positivo del tipo “ok” o “bien”. Sin embargo, lo cierto es que en otras culturas el significado de este gesto es completamente distinto. En Irán es un insulto bastante obsceno, pero en países como Grecia, Rusia o África occidental también es un insulto.

Hacer una especie de “V” con los dedos. Para países como Estados Unidos “victoria”, “paz” y una forma de saludar en las fotos para los japoneses, pero en Australia, Nueva Zelanda, Australia o Irlanda es un insulto… así que mejor evitarlo.

Palma de la mano en señal de “STOP”. Se usa en muchos países para parar a los taxis. La mano levantada con los dedos hacia arriba y la palma de la mano mirando al exterior… Sí, pero no lo hagas en Grecia porque indica “mandar a alguien al infierno”.

Mover el dedo índice para llamar a alguien. El movimiento del dedo índice aquí en España es para indicar una especie de “ven aquí”, pero eso sí, cuidadín con hacérselo a alguien en Filipinas. Allí solamente lo utilizan para llamar a sus perros y, además, si alguien lo hace podría estar enfrentándose incluso a penas de cárcel.

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