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Cómo tratar la fascitis plantar

Cómo tratar la fascitis plantar

La fascitis plantar es el dolor fuerte de talón causado por una inflamación de esta banda de tejido elástico que sirve para absorber la energía que provoca el pie al impactar contra el suelo. Es un dolor bastante habitual que se trata mediante reposo, aplicación de hielo, masajes y fisioterapia.

Índice

Causas de la fascitis plantar

La fascia plantar es una banda de tejido elástico grueso situada en la planta del pie. Este tejido conecta el calcáneo a los dedos y crea el arco del pie. Su función, por tanto, es mantener este arco, proteger los metatarsianos y absorber la energía que se crea cuando el pie impacta con el suelo en cada pisada. Cuando se inflama esta fascia causa la fascitis plantar, un dolor en la zona del talón bastante habitual.

Es un problema bastante frecuente (ocurre al 10% de la población) que, en personas no deportistas, aparece a partir de los 45 años, y en deportistas, antes.

Existen muchas causas que pueden provocar la aparición de esta inflamación, aunque las más habituales son:

  • Alteración biomecánica de la zona del pie (exceso de pronación, pies cavos, pies valgos, asimetría de miembros, etc.).
  • Traumatismos o microtraumatismos en el talón.
  • Uso continuado de tacones altos o de calzado inadecuado (es muy común en verano por el uso de sandalias completamente planas que no respetan la forma del arco plantar)
  • Envejecimiento, que causa el adelgazamiento de este tejido graso y la elasticidad del mismo.
  • Aumento de la intensidad física o deportiva.

Síntomas de la fascitis plantar

Los síntomas principales de la fascitis plantar son dolor agudo en la zona interna del talón que afecta a los movimientos, especialmente al caminar a primera hora del día ya que con el reposo de la noche la fascia se encoge y al dar los primeros pasos, tracciona con más fuerza y se nota mucho dolor. A medida que avanza el día se va estirando y molesta algo menos. También se nota dolor al tocar la planta o la cara interna del talón.

Es importante tratarlo lo antes posible ya que, si no, el dolor se puede volver tan fuerte que impida realizar actividades físicas o deporte, incluso puede provocar la aparición de un espolón.

¿Cuál es el tratamiento para la fascitis plantar?

Lo primero es acudir al traumatólogo, quien intentará descubrir la causa de la fascitis ya que, dependiendo de esta, se llevará a cabo un tratamiento u otro. Por ejemplo, si la causa es el uso de un calzado inadecuado, basta con sustituir este por uno que respete la forma del pie y el dolor se pasará en unos días.

Además, se recomienda hacer reposo entre 7 y 10 días, evitando aquellas actividades que fuercen el talón o causen más dolor, para que la inflamación pueda bajar. De igual modo, para reducir esta se recomienda tomar antiinflamatorios durante una semana y aplicar hielo en la zona, presionando bajo el talón y haciendo movimientos de delante hacia atrás.

También se aconseja hacernos un automasaje que sirva para estirar la musculatura de la zona. O realizar ejercicios en casa como andar de puntillas, colocar una cinta en el antepié para tirar de él, realizar una extensión forzada del pie hacia arriba o arrugar una toalla con los dedos del pie.

Un remedio casero muy eficaz es la realización de masajes con figuras cilíndricas, como botellas o latas muy frías. Así puedes masajear y fortalecer todo el arco del pie, aliviando el dolor. Siéntate en una silla, coloca el objeto cilíndrico frío en el suelo, pon tu pie sobre él y realiza varias pasadas aplicando una ligera presión. Puedes repetir hasta tres veces al día.

Durante la fase aguda, el traumatólogo puede considerar necesario colocar un vendaje neuromuscular o dar terapia de ultrasonidos para disminuir la inflamación.

Si la causa es la manera de andar, será necesario hacerse una plantilla personalizada que corrija la pisada. Respecto a las plantillas, en los últimos años se han desarrollado sistemas como el 3D scan sport podoactiva que permite obtener un molde virtual del pie en tres dimensiones para que la plantilla se ajuste lo más posible a la forma del talón y evite cargar la fascia. Esta tecnología ha permitido sustituir los moldes de escayola, mejorando la precisión en los tratamientos y su éxito.

Si nada funciona se pueden aplicar infiltraciones o terapia de ondas de choque y, en último caso, recurrir a la cirugía si se ha creado un espolón.

Fuente:

Clínica Mayo: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/plantar-fasciitis/symptoms-causes/syc-20354846

Redacción: Irene García

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