¿Cómo tratar la bursitis?

En Salud
Dolor articulaciones
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La bursitis es la inflamación e hinchazón de una bursa, es decir, una bolsa pequeña llena de líquido que protege y amortigua los huesos y otras partes del cuerpo como los músculos, tendones o piel. Es muy dolorosa, por eso es conveniente que sepas cómo tratarla.

La bursitis causa inflamación, dolor y rojez en la zona. Las causas principales de la misma son movimientos repetitivos con la misma articulación (pintar, jugar al tenis, etc.), infección, traumatismos, lesiones, artritis o gota.

Aunque no es una enfermedad grave, sí es muy molesta ya que limita los movimientos de la zona además de causar un gran dolor, por eso debes comenzar a tratarla en cuanto aparezca:

  1. Evita usar la articulación afectada y déjala descansar hasta que sane y baje la inflamación. Si debes seguir haciendo movimientos con ella y no la puedes dejar reposar, asegúrate de proteger la zona con un amortiguador como una rodillera o codera.
  2. El hielo ayuda a desinflamar la zona. Colócate hielo envuelto en un paño o un paquete de guisantes congelados (nunca directamente sobre la piel). También puedes ponerte compresas de agua muy fría. Déjalo unos 20 minutos 4 veces al día.
  3. Alternar calor y frío también es conveniente para bajar la hinchazón. Para ello, puedes colocarte compresas de agua tibia o almohadillas térmicas unos 20 minutos 4 veces al día.
  4. Siempre que puedas, coloca el área inflamada por encima del nivel del corazón para que la sangre y el líquido no se acumulen por problemas de circulación.
  5. Colócate una venda elástica para dar soporte a la zona dolorida.
  6. Si te duele mucho, puedes tomar antiinflamatorios para aliviar la inflamación y prevenir el dolor. Pero no abuses de ellos ya que pueden dañar tu aparato digestivo. Sigue las indicaciones de tu médico al respecto.
  7. Si tienes bursitis en la rodilla o alguna otra parte de la pierna, es recomendable que guardes reposo total una semana y, si no puedes, que andes con muletas o bastón para no cargar la zona y dejar que se recupere.
  8. Las férulas y los aparatos ortopédicos pueden brindar el alivio necesario a las áreas de las articulaciones, permitiendo que descanse y se curen antes. Pero solo deben usarse en casos graves y no durante mucho tiempo ya que pueden debilitar las articulaciones. Consulta a tu traumatólogo antes.
  9. Si el dolor es muy fuerte y no te deja seguir con tu vida, puedes recurrir a las inyecciones de corticosteroides, que consisten en inyectar cortisona en la articulación con una aguja. Estas inyecciones mejoran la inflamación y el dolor.
  10. Si la causa de la bursitis es una infección habrá que recurrir a los antibióticos para tratar la misma y así acabar con la inflamación.
  11. Si sufres bursitis de manera continuada, puedes recurrir a un fisioterapeuta para que te indique ejercicios que debes seguir para prevenir y aliviar el dolor, así como consejos de posturas correctas al hacer ciertos ejercicios para no dañar la bursa.
  12. La natación es un ejercicio muy recomendable en los casos de bursitis, pero siempre con una intensidad moderada ya que la natación realizada de manera intensa puede causar bursitis en el hombro.
  13. El vinagre de manzana es un remedio natural que ayuda a reducir la inflamación de manera rápida ya que los minerales presentes en el mismo, como el magnesio, el calcio o el potasio, ayudan a tratar las inflamaciones de las articulaciones. Mezcla el vinagre de manzana con una cucharadita de miel y aplica la mezcla por la zona afectada con un paño o toalla. Déjalo actuar 15 minutos.
  14. Los masajes con aceites esenciales también pueden aliviar la hinchazón y el dolor. Los más recomendados son los de aceite de nuez moscada por sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas; el de menta, que calma la inflamación gracias al mentol; o el aceite de coco, que reduce el enrojecimiento y el ardor.
  15. El jengibre tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y analgésicas similares a las de un antiinflamatorio farmacológico. Además, mejora la circulación. Ralla el jengibre y envuélvelo en una gasa. Sumerge esta gasa en agua muy caliente, deja que enfríe un poco y colócala sobre la zona afectada unos 15 minutos. Puedes repetir 1 o 2 veces al día.
  16. Procura que tu alimentación sea rica en magnesio, mineral imprescindible para la salud de articulaciones y ligamentos. Puedes encontrarlo en los plátanos, las espinacas, la avena, las lentejas, etc.
  17. La última opción, solo en casos graves que no se curan de ninguna otra forma, es la cirugía, extraer la bursa quirúrgicamente, pero no se recomienda a no ser que sea totalmente necesario.

Foto: Creado por Kjpargeter – Freepik.com

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