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Cómo tratar el bruxismo

Cómo tratar el bruxismo

El bruxismo es una enfermedad que causa el rechinar de los dientes de forma repetida por la noche o por el día. El bruxismo grave y continuado puede provocar alteraciones en la mandíbula, dolores de cabeza y lesiones en los dientes. Por eso, conviene tratarlo cuanto antes con férulas, terapias de relajación de la mandíbula y controlando el estrés.

Índice

Consecuencias del bruxismo

Las personas que padecen bruxismo rechinan los dientes, de manera involuntaria e inconsciente, apretando los dientes con fuerza. Es un problema bastante habitual que afecta a entre un 10 y un 20% de la población y que puede darse tanto de día como de noche, aunque es más habitual mientras dormimos y, de hecho, muchas personas no saben que padecen bruxismo hasta que la persona con la que duerme se lo comenta al oírle rechinar los dientes de noche.

El problema del bruxismo es que, si no se corrige, puede provocar dolores frecuentes de cabeza, de mandíbula o de oído, lesiones y desgastes en los dientes, rigidez muscular y dolor facial, hipersensibilidad dental y trastornos del sueño.

¿Cómo tratar el bruxismo?

Entre las principales causas de bruxismo encontramos el estrés y la ansiedad, por eso uno de los principales consejos para tratar el bruxismo es aprender a controlar el estrés emocional y a evitar la ansiedad. Para ello, puedes probar a hacer ejercicios de respiración y relajación antes de irte a la cama. Sentada encima de la cama, ponte una música relajante de fondo a un volumen bajito e inhala durante 3 segundos, utilizando el diafragma. Exhala durante otros 3 segundos. Repite el ejercicio 10 veces y, tras la última vez, cierra los ojos y concéntrate en tu respiración. Intenta respirar con un ritmo regular. Permanece así hasta que te sientas tranquila.

También es importante que aprendas a relajar la mandíbula ya que es una de las partes del cuerpo donde más tensión acumulamos. Lo primero es darte cuenta de cuándo la aprietas o la rechinas. Anótalo en un cuaderno para intentar comprender cuándo te ocurre y poder prevenirlo.

Para relajar la mandíbula puedes realizar algunos ejercicios sencillos, como abrir la boca todo lo que puedas lentamente y cerrarla unas 15 veces. Llevar la mandíbula de lado a lado otras 15 veces. O adelantar la mandíbula hacia delante y volverla hacia detrás otras 15 veces. Puedes hacer estos ejercicios al levantarte por la mañana y antes de irte a dormir.

Relajar la lengua también puede ayudarte a eliminar la tensión de la mandíbula. Para ello, saca la lengua todo lo que puedas, estirándola con las manos limpias todo lo posible pero sin hacerte daño, de manera gradual. Después, cierra la boca y aprieta con la lengua el interior de las mejillas y el paladar, de delante hacia detrás.

Es importante, cuando te metas en la cama, concentrarte en relajar la mandíbula ya que, de manera inconsciente, intentará apretarse. Busca una postura cómoda y relajada de la boca e intenta mantenerla.

Los ejercicios de meditación también pueden ayudarte a estar más relajada y controlar el estrés. Tumbada en tu cama, coloca las manos a los lados del cuerpo y cierra los ojos. Respira profunda y lentamente y concéntrate en tu cuerpo. Piensa en cada una de sus partes empezando por los brazos y bajando lentamente hacia los pies.

Si estas técnicas no te ayudan a controlar tu ansiedad, puedes acudir a un psicólogo y probar con terapias como la terapia cognitivo-conductual (TCC), que ayuda a controlar el estrés y la ansiedad.

Evita la cafeína y el alcohol antes de irte a dormir ya que son sustancias excitantes que pueden dificultar el sueño y hacerte rechinar más los dientes.

Además de aprender a controlar el estrés, es probable que tu médico te mande una férula de descarga para evitar las tensiones y los dolores, así como el desgaste de los dientes. Estas prótesis se colocan solo por la noche y ayudan a relajar los músculos mandibulares para evitar el rozamiento y las lesiones dentales.

Otro tratamiento médico que se suele utilizar en estos casos es la biorretroalimentación, que utiliza procedimientos y equipamientos monitorizados para enseñarte a controlar la actividad muscular de la mandíbula. Gracias a este equipo, aprenderás a controlar los músculos de la mandíbula, haciendo desaparecer el bruxismo.

Fuente:

CUN: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/bruxismo

Redacción: Irene García

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