Cómo se debe organizar una nevera

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¿Te acabas de independizar y no tienes ni idea de cómo organizar tu nevera? Quizás la primera compra ya la hayas hecho, al menos la de las cosas básicas: agua y cosas con mucho azúcar para no fatigarte demasiado con la mudanza, pero en menos de dos días tendrás que volver a la compra a coger alguna que otra cosa más ¿no? Y sí, lo que no has de meter al frigorífico lo tienes más o menos claro, pero ¿qué hay de lo demás? ¿Sabes cómo organizar tu nevera ahora que no tienes a papá y a mamá colocando todo? Tranquila, nosotras te ayudamos.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la nevera va a ser y será siempre uno de los electrodomésticos más importantes en tu hogar, pues es ahí donde guardarás todo el suministro necesario para tener suficiente energía durante todo el día. Tu imprescindible para conservar adecuadamente todos tus alimentos, y digo adecuadamente porque no todo el mundo sabe cómo hacerlo. ¿Eres tú consciente de a cuánto se debe regular la temperatura de la nevera para conservar bien todos los alimentos? Pues bien, lo cierto es que no todos los alimentos deben estar a la misma temperatura. Es por ese motivo por el que vamos a ver en la mayoría de las ocasiones los alimentos situados en diferentes estantes del frigorífico. La verdura, donde se controle la humedad, y la carne y el pescado donde la temperatura sea ligeramente inferior.

Eso sí, más allá de saber colocar adecuadamente los productos en cada estante hay que saber que la nevera deberá situarse alejada de los focos de calor como el horno o los radiadores. Hay que cerciorarse también de que esta no está completamente pegada a la pared y que hay al menos cinco o diez centímetros de separación y, por último, se ha de tener en cuenta también que cada vez que se abre la puerta el frío se escapa y el frigorífico ha de volver a ajustar su temperatura. Además, la cantidad de productos también va a afectar ya que cuanto más vacía está la nevera más frío se va a escapar.

Pero entonces, ¿cuál es la temperatura adecuada? Los cuatro grados aproximadamente, aunque se podrá regular hasta dos grados si la nevera está demasiado llena e incluso subir a los ocho grados cuando la nevera esté vacía. No obstante, lo cierto es que existen algunas recomendaciones que van a lograr que la nevera pueda mantener una temperatura más o menos estable, como estas:

-se debe abrir la puerta del frigorífico lo mínimo.

-se deben colocar los alimentos en las partes óptimas.

-no se debe meter comida caliente en la nevera para no romper la cadena del frío y/o el calor.

hay que descongelar los productos del congelador dentro de la nevera.

-y jamás llenarla entera. Hay que dejar espacio entre unos alimentos y otros.

¿Ya tienes una idea más o menos clara de lo importante que es organizar tu nevera? Estupendo entonces, pero aún queda algo más: los alimentos, cada uno a su lugar correspondiente.

En la puerta de la nevera, al ser la zona menos fría, deberían ir colocadas las mermeladas, la mantequilla y los huevos. Todo ello mejor en la parte superior de la puerta para dejar en la parte más inferior (la que normalmente tiene más hueco a lo largo) las bebidas, los zumos y la leche.

A continuación, en la parte superior de la nevera los productos listos para el consumo como las pastas frescas, las masas refrigeradas y los embutidos. En esta parte superior también deberán ir los tarros y botes ya abiertos como el tomate frito, la nata, etc. Las semiconservas también deberían ir en esta parte de la nevera. En la zona media de la nevera podrán ir los lácteos, como el queso, los yogures y la leche que son productos que no necesitan tanto frío o las sobras que tengamos de otros días.

Finalmente, en la parte más inferior de la nevera, es decir, en la zona baja se deberán colocar tanto la carne como el pescado. Estos alimentos son los más perecederos y los que deben colocarse en la zona más fría de la nevera. ¿Y en los cajones qué? Pues las verduras de todo tipo y también las frutas que requieran refrigeración. Las patatas, los tomates y las cebollas no han de meterse en estos cajones, y todo lo demás ha de ir sin redecillas, bolsas de plástico o cartones porque necesitan respirar.

Para el congelador hay que tener en cuenta que este ha de tener una temperatura de -18 grados, pero eso sí, cuando congeles algo no te olvides de etiquetarlo con la fecha. Recuerda, además, que es conveniente revisar de vez en cuando lo que tienes en el congelador para poder comprobar las fechas de caducidad y poder tirar así lo que ya ha caducado. A continuación, deja lo que esté a punto de hacerlo más arriba.

¿Ya tienes claro qué debes meter en cada zona del frigorífico?

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