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¿Cómo saber si besas bien?

¿Cómo saber si besas bien?

Seguro que a casi todas las mujeres les ha pasado alguna vez. Estás en el sofá de tu casa sola rememorando unos cuantos chicos anteriores a los que besaste, pero dudas de si realmente lo hiciste bien o no.

Índice

Besos y más besos

Está claro que como sucede con todo en la vida cada persona besa de manera distinta, y por suerte, al resto nos gustan diferentes tipos de personas, y por supuesto, de besos. Sí, sí, completamente distintos, pues están los besos protectores, los seductores, los de recorrido, los de presión, los besos de broche, los de distraer, los besos con mordida, los inesperados ¡y hasta los que no existen! Así es, los besos que no existen porque son los besos que nunca llegan a darse, en los que la pareja acerca su rostro, pero apenas se rozan los labios y ninguno se besa porque a veces resulta mucho más excitante provocar esa sensación de cercanía y de preámbulo que el beso en sí mismo.

En primer lugar, hay que tener claro que, aunque creamos que al chico no le ha gustado nuestro beso porque somos personas inseguras y creamos que no lo hicimos bien porque estábamos nerviosas o cualquier otro motivo, en realidad, lo mejor que podemos hacer es intentar descubrirlo, pero ¿de qué manera? Si ese chico se concentra en el beso, su respiración cambia, tienen el mismo ritmo, une su cuerpo al nuestro, nos agarra del cuello por detrás suavemente o coloca sus manos en nuestra parte baja de la espalda, entonces no tenemos por qué dudar: le encantan nuestros besos. Y es que un beso tiene mucho pero que mucho poder ya que de hecho con tan solo uno podemos darnos cuenta de si nuestra relación tiene futuro o, sin embargo, está destinada al fracaso absoluto.

En segundo lugar, habrá que optar por descubrir si es él quien besa mal o, por el contrario, es a nosotras a las que no se nos da nada bien esto de besar. Pero ¿cómo podremos descubrirlo?

Interpreta a tu pareja

Lo primero que debemos comprobar es si nuestros besos son o no compatibles. Existen multitud de formas distintas de besar a alguien, desde una manera suave hasta una mucho más intensa. En el caso de que, por ejemplo, tu pareja no te devuelva el mismo tipo de beso lo más probable es que no disfrute con el mismo tipo de beso que tú. Simplemente eso.

Después, observa lo que hace con el resto de su cuerpo: sus manos, sus pies, etc., ya que, de hecho, si la otra persona está comprometida en el beso, el resto del cuerpo de tu pareja querrá acercarse. Además, también puedes determinar el tiempo que se queda besándote. Si tu pareja se divierte, pero tampoco tiene la necesidad de apresurar las cosas lo más probable es que lo estés haciendo bien.

Interpreta la situación

Probablemente tras interpretar a nuestra pareja lo mejor que podemos hacer es interpretar la situación. Por ejemplo: ¿está nuestra pareja distraída? Es muy importante tener en cuenta que un buen beso puede captar toda su atención. Sin embargo, si su mente está en otra cosa es probable que tus besos no sean muy buenos, aunque existe la posibilidad de que exista otro motivo y este sea completamente distinto.

Tras ello también debemos analizar la situación. El entorno puede tanto mejorar como empeorar el estado de ánimo de tu pareja, incluso si se cree que eres un gran besador. Sin embargo, si tu pareja no está muy comprometida con el beso, lo mejor es que te tomes un momento y consideres el entorno antes de empezar a cuestionarte tus habilidades para besar. No olvides que cada persona besa de distinta manera y no a todas nosotras nos gusta que nos besen igual. Además, hay que tener en cuenta que cada uno de nosotros tenemos unos factores propios desestimulantes como la falta de romance o privacidad, algunos muebles o posiciones incómodas y un clima demasiado frío, por ejemplo.

Mejora tus habilidades

Finalmente, hemos de saber que prácticamente en cualquier beso es importante comenzar de manera gradual. Es cierto que muchas personas disfrutan de los besos intensos, pero no siempre, ya que en muchas ocasiones estos solamente se desean en determinadas situaciones. Por tanto, si comenzamos de manera gradual podremos darnos cuenta de cómo va reaccionando la otra persona a nuestro beso. Aumenta la intensidad si tu pareja también lo hace, pero frena y relájate un poco si la ves agobiada o más calmada.

Y aunque todo vaya bien y los besos sean cada vez más intensos o especiales hay que innovar e intentar no repetir siempre lo mismo, aunque a nuestra pareja le esté gustando y lo notemos. Debemos intentar variar los tipos de besos y su duración para que nuestra pareja siga manteniendo sus ánimos para continuar. Eso sí, nada de excederse. Recordemos que, aunque la variación en este caso sea importante, excederse en algunos estilos de besos puede desalentar a nuestra pareja si somos muy exageradas.

Por último, debemos hacer que nuestra boca resulte atractiva. Es posible que nuestros besos y nuestra forma de besar sea maravillosa. Sin embargo, el estado de nuestra boca, pero también de nuestros labios puede, sin duda, desanimar a nuestra pareja a besarnos.

Por ello es fundamental desarrollar una buena higiene dental: cepillarse los dientes y la lengua con frecuencia, tener cuidado con lo que comemos, bebemos o fumamos en una cita, aplicar bálsamo labial sobre nuestros labios si estos están algo agrietados y aplicar un poco de lápiz labial si fuera necesario. Recordemos que la cantidad de lápiz labial que utilizamos es importante a la hora de besar. Y a veces “menos es más” o al menos eso decía nuestra querida Coco Channel…

¡Suerte!

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