Cómo pedir un aumento de sueldo

En Trabajo
Ascender empresa
Comparte en:

Actualmente el trabajo es un privilegio. Pero si queremos que las relaciones laborales funcionen y nos sintamos autorrealizados en nuestro trabajo no debemos conformarnos. Pedir un aumento de sueldo no debería ser un imposible. Si crees que realmente lo mereces, lee atento estos consejos:

Radiografía económica de tu empresa

La cuestión de partida siempre debe ser la situación económica de la compañía. La excusa más recurrente para no recibir ningún aumento de sueldo suele ser que la compañía atraviesa una situación de crisis. Antes de que nos rechacen la propuesta por este motivo, estudia la etapa en la que se encuentra tu negocio. Por mucho que lo merezcas no conseguirás tu objetivo si por ejemplo tu empresa esté en pleno ERE, o si ha tenido que despedir recientemente a alguien. Lo mejor es interesarse por el presente y las expectativas de futuro. Analiza asuntos como si ha tenido una inversión de capital externo, si tiene previsión de clientes nuevos, infórmate sobre la política salarial (sobre todo si hay una jerarquía para cada puesto).

Una vez examinado todos estos aspectos económicos, si está en un buen momento económico o de crecimiento: es tu momento.

Pregunta a alguien de confianza, acude al departamento de recursos humanos

Recuerda que la función de estos departamentos es gestionar el correcto funcionamiento entre la empresa y los trabajadores y ellos deben asesorarte. Descubre quién toma la decisión sobre las subidas salariales o cuál es el procedimiento para solicitarlas. Solo así se podrá trasladar la petición correctamente y por los canales adecuados. Recuerda que tu petición es seria y formal, y por tanto debes tomar las medidas correspondientes.

Evalúa tu puesto

Una subida de salario es muy parecido a decir “mi trabajo vale más”. Por tanto, debemos estar segurísimos de que nos lo merecemos. La compañía no podrá rechazar tu petición si tu trabajo es productivo y resulta rentable. Si eres rentable les costará desprenderse de ti. Lo más importante es señalar que generas un beneficio para la empresa mayor del que recibes con tu salario.

Pero para ello debes estar seguro de que es verdad. Revisa tu paso por la empresa como si fueras a marcharte. Viene bien hacer una introspección, desde la verdad propia, y cuestionarnos si hemos ayudado en algún proyecto importante, si has estado en los momentos de más debilidad apoyando y trabajando más, si has tenido buenas ideas, si has dado la cara por alguien sin esperar nada a cambio, si has llevado tu trabajo con pasión y dedicación. Analiza tanto aspectos valorativos como cuantitativos, como el tiempo que llevas, si has ido subiendo posiciones dentro de la empresa, si han aumentado tus funciones. Crea valor, empodérate. Asume los logros como propios, pero desde la perspectiva de equipo. Para que te valoren, debes hacerlo tú primero: enorgullécete de tus habilidades profesionales. Haz un balance de todo lo que has aprendido, lo que te han enseñado tus compañeros y también lo que les has mostrado tú a ellos. Y, sobre todo, reconoce tus errores. No como signo de debilidad, todo lo contrario. Ellos te han hecho evolucionar mucho más que los aciertos.

Es fácil caer en el error de pensar que merecemos algo mejor que lo que nos dan. De hecho, es muy sano, pues eso indica que somos ambiciosos y no estamos atascados, viviendo y trabajando por inercia. Pero puede que estemos cayendo en la utopía.  Piensa bien por qué es importante para ti esa subida económica, y ya no en términos superficiales, sino por qué motivo piensas que lo mereces. Cuáles son las razones que te hacen imprescindible. Qué es tu trabajo para ti, qué sacrificios conlleva, tu horario y todo lo que aportas a la empresa. La responsabilidad es lo que más se paga en el mundo laboral. Piensa bien cuáles son las tuyas.  

Estudia la oferta de mercado

Para pedir unas mejores condiciones salariales, debes mirar hacia todas las direcciones: primero a la empresa, luego a ti mismo y, por último, pero no menos importante, observar bien a la competencia. Es vital saber qué hay fuera para exigir dentro. Si otros trabajadores están ganando más por el mismo trabajo quiere decir que tenemos más argumentos para pedir una subida. Pregunta a conocidos o lee sobre compañías similares.

También puede resultar muy interesante que busques otras ofertas de trabajo, y si ofertan un precio mejor que el que tienes, puede ser otro de los motivos que expongas a tus jefes. Aunque mucho cuidado con resultar engreídos o amenazantes. Puede servirte para hacerte una idea aproximada sobre el sueldo medio que reciben otros en tus mismas condiciones, pero nunca debes tomarlo como una exigencia. Cada compañía es distinta y no todas tienen la misma solvencia. Esta medida, por otra parte, puede servirnos en el caso de que necesitemos más dinero y decidamos finalmente cambiar de empresa.

Prepara tus argumentos

Ha llegado el momento de preparar los argumentos para el diálogo. Tanto como para pedir un aumento de sueldo como para cualquier negociación es fundamental tener un esquema mental claro y organizado de lo que queremos exponer. Si te sirve puedes hacer un listado de conclusiones por escrito. Apoya tus argumentos con datos y hechos concretos que refuercen tu discurso y decide qué cantidad de dinero quieres ganar. No te olvides de los resultados que has obtenido: son lo que causan mayor sensación a tus superiores –y desgraciadamente, muchas veces, lo único que les interesa– y habla de los beneficios que has generado.

Tu mensaje debe ir en positivo. Evita compararte con tus compañeros o infravalorar el trabajo de otros para subrayar el tuyo. No sólo es poco ético, sino que tu imagen pierde rigor. No olvides que eres un engranaje más del equipo, pero muestra por qué eres una pieza esencial para que funcione.  Recuerda tus ideas y propuestas, sobre todo las que han salido adelante.

No denigres a la empresa porque consideras que no te pagan lo suficiente. Todo lo contrario: piensa en todas las cosas positivas que vives cada día y refuerza esas opiniones delante de tu jefe. La imagen corporativa y los valores de tu empresa deben ser también tuyos, de lo contrario tus superiores considerarán que eres tú el que no aprecias lo suficiente a la compañía.

El 70% del éxito será la comunicación no verbal. Trabaja en ello y no olvides que la actitud es clave para que alguien establezca una escucha activa con nosotros. Muéstrate seguro y no le pongas demasiado drama al asunto, pero sí empatía y elegancia.

Elige el momento

Hazlo, a ser posible, antes de la preparación de los presupuestos anuales de tu empresa, para que resulte menos tedioso cambiar la suma. Al igual que la del interlocutor, la actitud de tu receptor lo es todo: elige el momento de mayor crecimiento de la empresa o de tu propio puesto de trabajo. Observa la actitud de tu jefe… Si tiene un mal día o ha recibido malas noticias de la empresa recientemente, prolóngalo a toda costa. Los lunes y los viernes no suelen ser un buen día para hablar con tu jefe, pues coinciden generalmente con los días de más trabajo. Debes concertar una reunión sin prisas.

Pase lo que pase, no pierdas las formas

Actúa con templanza incluso si recibes una negativa. No te lo tomes como algo personal, pues los negocios a menudo no son justos. Escucha con atención los argumentos de tus superiores sobre por qué no te subirán el sueldo. Puede que te sirvan para próximas ocasiones. Sé respetuoso y humilde. Puedes darle la vuelta y ser visto como una persona ambiciosa, honesta y preocupada por su trabajo.  Y, si en última instancia, no te sientes valorada: cambia de trabajo. Sé honesto también contigo mismo.

También te interesará...

Cosas que puedes vender por Internet, ¡y que mucha gente querrá comprar!

Comparte en: Si estás planteándote la posibilidad de abrir tu propia tienda online, pero todavía no tienes claro qué

Read More...
Beneficios para la salud de ser optimista

Resiliencia emocional ¿Cómo construirla?

Comparte en: La resiliencia podría definirse como la capacidad de afrontar la adversidad. Para la Neurociencia, por ejemplo, las

Read More...

Portugal, un país con encanto ¿Conoces todos sus rincones?

Comparte en: Portugal está cada vez más de moda y es, todavía por desgracia, un gran desconocido para los

Read More...

Deja tu comentario:

Tu e-mail no será publicado.

Mobile Sliding Menu